Para unos, el concierto del año será el de Bruce Springsteen. Para otros, el de Lady Gaga. Pero para un sector nada minoritario, el gran día es hoy. Daddy Yankee actúa en el Pavelló Olímpic de Badalona (21.30 horas). Daddy Yankee, sí, el autor de Gasolina; no sólo el mayor hito del reggaeton, sino, posiblemente, la canción en lengua castellana más importante de lo que llevamos de siglo XXI.
Información publicada en la página 60 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 04 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Daddy Yankee debuta finalmente en Catalunya. La de esta noche es la primera de las dos escalas de su gira europea; mañana actuará en Palma de Mallorca. La gira llega dos temporadas después de la edición de Mundial (2010) y se adelanta al lanzamiento de Prestige, su próximo disco, aún sin fecha, del que ya han sonado y arrasado singles como Llegamos a la disco, en el que capitanea un dream team de reggaetoneros: Ñengo Flow, De La Gheto, Farruko, Baby Rasta, Kendo Kaponi... El vídeo ha rebasado ya los 46 millones de visitas en Youtube. Si Springsteen es el Boss, Daddy Yankee es el Big Boss.
Sin instrumentistas, pero con un vistoso cuadro coreográfico, Daddy Yankee se presenta con un directo donde la vistosidad de las proyecciones y la pegada de la música pregrabada ponen el resto. Es una explosiva aleación de tecnología y sexualidad: perreo robótico al servicio de un repertorio que ha sacudido clubs y barrios de medio mundo. Porque, desde los días de Gasolina, el puertorriqueño no ha dejado de despachar combustible caribeño: Lo que pasó, pasó, Ella me levantó, El ritmo no perdona, Me enteré, La despedida, Pose, Lovumba...
LA ETERNA CONTROVERSIA / Controvertido, sexual, intimidante, atronador, desafiante, deslenguado y hedonista, el reggaeton es hoy todo lo que el rock'n'roll fue en los años 50. Y luego el soul. Y luego el funk. Es esa música nacida en estratos sociales oprimidos; incomprendida, despreciada e incluso vetada por las clases dominantes. Daddy Yankee lo catapultó a nivel mundial, derribando barreras sociales y geográficas. En Estados Unidos impregnó el hip-hop y el r&b, pero en España, donde debió calar aún más por su sintonía idiomática, todavía es considerado un género menor, una broma de mal gusto.