Samantha de Siena vino de Londres con una amiga que la convenció para pasar unas vacaciones en Barcelona. La amiga se volvió al mes y medio y Samantha se quedó. Fue hace cuatro años. Y en Barcelona se convirtió en artista.
Información publicada en la página 79 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 25 de noviembre de 2011 VER ARCHIVO (.PDF)
O más precisamente, se atrevió a hacer lo que siempre había querido hacer. Escribir letras, componer melodías, imaginar sonidos, cantar canciones. Se dedicaba -aún lo hace- al coaching de empresas: gestión de conflictos, creatividad... «Para mí, hacer música es todo lo contrario. No tiene nada de cerebral». Con la confianza en sí misma que no encontró en Londres -«me cansé de la competitividad y de la poca calidad de vida»-, esta hija de irlandesa e italiano se dejó ver en jams y sesiones de micro abierto en Barcelona. Apenas sabía tocar la guitarra, pero encajó en el círculo de músicos de jazz locales. Los conocimientos de músicos como el pianista Ismael Dueñas y la intuición de Samantha -«tengo buen oído-, dice sin arrogancia pero con convicción- dan forma a Here inside (2010), un primer disco que tendrá continuación el próximo año.
Son canciones vaporosas, coronadas por una voz antigua -suena a maullido de gato, a folk, a jazz de disco de pasta-. Canciones escritas para escapar de una ciudad y de una vida que la ahogaban. Corrige Samantha: «No. Yo lo veo al revés. Somos intrínsecamente felices, y la música nos devuelve a ese estadio original».