el afamado escritor de fantasía épica George R. R. Martin, considerado por algunos como el Tolkien estadounidense, hizo ayer una parada en su estresante agenda para presentar en el CCCB el quinto volumen de la saga Canción de hielo y fuego, más conocida para quienes la han descubierto por su versión televisiva como Juego de tronos (título del primer volumen, editado en 1996). Muy por encima de su género, la obra más conocida de Martin posee, como dijo en la presentación Juan Insua, director de Kosmópolis, «un aliento shakesperiano que además la serie de HBO reafirma. Es sorprendente lo que se ha logrado; la comunicación entre libros y serie». Insua agradeció después a Martin la creación de Tyrion Lannister, el mayor personaje (pese a su limitada estatura) de esta historia de fantasía heroica, relaciones torturadas y conspiración, que ha pasado de ser alimento espiritual de los adictos a la fantasía a enorme fenómeno masivo.
Información publicada en la página 329 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 28 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Martin respondió a todas las cuestiones con generosidad y lucidez. Abrió las puertas a su método de trabajo y su forma de incorporar epifanías casuales a la construcción de esta mitología que puede recordar, de acuerdo, a la Tierra Media de Tolkien, pero con dosis inimaginables en aquel de oscuridad y sensualidad y política. Explicó la división de lo que en principio era un solo libro en Festín de cuervos -el cuarto libro de la saga- y Danza de dragones; división no cronológica, no geográfica. «Esto me supuso un esfuerzo de coordinación importante: conseguir que cuadrasen bien los datos de ambos libros. En mi mente sigo teniendo la acción de un único libro. Festín y Danza son como dos gemelos separados al nacer que, con la publicación, vuelven a encontrarse. De hecho, algunos aficionados intercalan su lectura. Yo dejo que cada uno haga los experimentos que quiera».
«IMPREDECIBLE» / La nueva resonancia popular de su creación gracias a la serie de HBO (que aquí estrena en primicia Canal+ y se emite en abierto, desde el pasado día 17, en Antena 3) no ha alterado especialmente los designios creativos de Martin, quien considera su labor hacer ficción «impredecible», pero sí su agenda. Sus fans más obsesivos están que trinan. Su ritmo de trabajo es conocido por relajado y las exigencias de promoción de la serie, en la que Martin además es productor y escribe al menos un capítulo por temporada, no han hecho sino quitarle tiempo. «Pero los libros son mi trabajo», remarcó el autor. «Es la labor de David Benioff y D. B. Weiss la de adaptarlos para la tele. Por mi parte, la atención se centra de forma casi exclusiva en los libros».
Los dos últimos han recibido algunas críticas de fans. ¿Le preocupa? «Ningún autor ha agradado a todo el mundo. Te metes en Amazon y ves que hay gente a la que Guerra y paz no le parece tan bueno».