Ángel Corella ha vuelto a Barcelona, no solo para presentar su espectacular versión de El lago de los cines en el Liceu, sino para quedarse. Su compañía ha sido rebautizada como Ballet de Barcelona, tras alcanzar un acuerdo con el Ayuntamiento de Barcelona y la Diputación, según explicó el pasado domingo el bailarín. Siempre quiso radicar su protecto en la Ciudad Condal, y por fin ha visto cumplido su sueño. Hace años, cuando su ballet era solo una quimera, no halló en la ciudad apoyos suficientes para sacar adelante su ambicioso proyecto, que necesita de "un presupuesto mínimo de 3 millones (de euros)".
"Entonces hablaba de un fantasma, ahora la compañía es una realidad que funciona y está de moda", destacó Corella, para quien el cambio de color político en las administraciones catalanas ha sido clave para lograr su objetivo. "Barcelona tiene una visión de la cultura internacional. Se parece a Nueva York, París o Londres. Se la considera una inversión, un polo de atracción turística", explicó desbordante de energía e ilusión. "No creo que todo deba ser turismo de playa, cerverza y paella, tanmbién hay que apostar con turismo de diferente calidad".
Su compañía, que empezó a rodar hacer cinco años en La Granja de Segovia bajo el nombre Ballet Corella de Castilla-León, ha dado un paso decisvo para la consolidación de un proyecto que incluye una vertiente educativa que espera desarrollar en Catalunya. Corella creó su compañía para dar una oportunidad a los bailarines españoles y con la idea de desarrollar en paralelo una escuela donde se formara la cantera, como tienen la Ópera de París o el Royal Ballet de Londres.
Eso, que nunca pudo germinar en la comunidad de Castilla-León, lo desarrollará en Catalunya. "En Figueres empezará a funcionar un centro para jóvenes promesas a partir de la temporada 2013-14", aseguró el sábado. "Y en mayo queremos abrir al público una escuela para todos los públicos, no necesariamente gente que quiera dedicarse profesionalmente a la danza, en la calle Ortigosa, justo detrás del Palau de la Música". La sede de su compañía, de momento, radica en ese local que están adecentando, pero se trasladará en el fututo a un espacio de Poblenou cedido por el Ayuntamiento de Barcelona.
"La escuela de Figueras será la cantera. La idea es que la compañía se convierta en un Barça de la cultura, y tener con nosotros a fichajes como Messi y a Guardiola", aseguró el bailarín. "Tenemos un equipo de bailarines que es como el Barça y hay que disfrutarlos", destacó.
Tras el Liceu, donde el Ballet de Barcelona ofrecerá El lago de los cisnes de jueves a domingo, la compañía viajará a Nueva York, y más adelante realizará su primera gira por China. "Levaremos el nombre de Barcelona por todo el mundo", afirma.
Pese a los acuerdos alcanzados hasta ahora, queda hallar la forma jurídica para articular los apoyos del Ayuntamiento y la Diputación a la compañía.