Un repaso rápido a la oferta teatral en la ciudad de Barcelona a día de hoy ofrece algunas consideraciones. A primera vista resulta claro que en tiempos de arenas movedizas algunos productores prefieren pisar sobre seguro y apostar por aquello que ya funcionó en su momento (cualquier tiempo pasado fue mejor). Y así, encontramos tres reposiciones en tono de comedia: El sopar dels idiotes, Políticament incorrecte y Pel davant i pel darrera (hasta hace unos días podía encontrarse una cuarta, El apagón).
Información publicada en la página 72 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 28 de enero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Las cuatro, de risa. Las cuatro, viejas conocidas del público, que repite una y otra vez. Aquí sería fácil traer a colación aquello de lo malo conocido y lo bueno por conocer, pero no es el caso, porque los cuatro títulos son modelos de perfección dentro de su género. El caso de Pel davant i pel darrera resulta especialmente significativo: Barcelona es la ciudad
-superando a la misma Londres, no tengo a mano los datos exactos, pero no creo equivocarme- donde más veces se ha representado. Es un título familiar. Tan familiar, de hecho, que más de cuatro y más de cinco creen que se trata de un clásico del teatro catalán. Esta oferta de comedias en segunda, o enésima, vuelta, llega de la mano del sector privado que apuesta y gana, o apuesta y pierde, según sopla Europa, y que hace con su dinero lo que cree más conveniente.
CLÁSICOS ESCONDIDOS Y A LA ESPERA / El teatro público, por su parte, ofrece tres obras con el dinero como nexo común. Dinero, he aquí la cuestión. Poco o mucho, blanco o negro, el dinero en el centro. Ambición, especulación, explotación, falta de escrúpulos, en la base de todas las crisis. El Teatro Nacional de Catalunya (TNC) programa Els baixos fons, genial (y dolorosísima) obra de Gorki con un terrible fresco de perdedores, víctimas (¡de nuevo y todavía!) de la lucha de clases. También en el Nacional, la próxima semana, se repreresentará El mercader de Venecia, un shakespeare más actual que nunca: «¿Cuánto vale una libra de carne humana?». El Teatre Lliure ahonda en el tema con Quitt de Peter Handke, cuyo título original es mucho más explícito: Los irresponsables en vías de extinción. Quitt es un explotador que en cuestión de mercados, precios y salarios pincha y corta a su antojo. ¿En vías de extinción? No caerá esa breva.
Y salpicando la cartelera, aquí y allá, unos cuantos clásicos -Chejov, Ibsen, Molière- escondidos, agazapados, muertos de miedo, a la espera de julio y del tiro de gracia del Grec.