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Merino de Cáceres y Martínez Ruiz encontraron, durante la investigación para su libro, fotografías de un misterioso claustro «huérfano», instalado en Madrid, al que no dieron «importancia» porque lo consideraron falsificado. En su opinión, sillares demasiado uniformes, medidas demasiado regulares, piedra sin marcas de la talla, indicios de un cepillado para envejecerla... permitían descartarlo como un conjunto románico pero demostraban la falta de escrúpulos delos hombres de Hearst: el conjunto, capitel a capitel, aparecía en el archivo de Mariano Moreno, fotógrafo que trabajaba habitualmente con Byne, y en las imágenes, orgulloso, aparecía el anticuario Ignacio Martínez, hombre de paja de este en varias operaciones. Aunque el claustro, redescubierto este verano, no acabó en EEUU (la ruina de Hearst lo dejo sin comprador) sino en Palamós.
Información publicada en la página 60 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 22 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Merino está convencido (y su opinión pesó en el dictamen de la Generalitat) de que el claustro fue tallado durante más de una década en Salamanca, donde había «canteros buenísimos» trabajando con esa misma piedra en la restauración de la catedral, e instalado a medida de que era fabricado en un solar de Martínez en Ciudad Lineal. Apunta como sospechoso el aspecto flamante de los capiteles, a diferencia de su estado actual (algo que, vistas las fotos, es cierto en algunos casos, y no en otros) y marcas de desgaste que cree intencionadas (aunque el profesor Gerardo Boto, de la UdG, considera que este contraste no hace más que probar que hay piezas auténticas y otras que no lo son).
El archivo de Moreno y la hipótesis de un taller en Salamanca podrían responder a otra duda: ¿si el claustro fue una copia, de qué copiaron los picapedreros? Las exhaustivas fotos de Silos de Moreno y el conocimiento in situ de elementos de la Catedral Vieja de Salamanca pueden ser la respuesta. O quizá todo acabe de cuadrar (desde las dudas de Merino al convencimiento de Boto) si en el origen de esta empresa están algunos restos auténticos del desaparecido claustro de la catedral salmantina como indican otros estudios.