La situación del libro es «triste y trágica» en todo el mundo. Combatir esta situación es cuestión de militancia. «Creemos en el libro y en la cultura, así que vamos a lanzar un mensaje positivo». Así lo explicó ayer Inge Feltrinelli, la gran dama de la edición europea que ayer, de la mano de su hijo y heredero de su imperio literario, Carlo, inauguró en Madrid una nueva librería La Central, que se suma a los cinco establecimientos que hay en Barcelona y a los dos de Madrid. ¿Que el público, especialmente los jóvenes, no compran muchos libros? El objetivo es «seducirlos» para que sí lo hagan. Por eso, la nueva tienda -con 70.000 volúmenes de novela, poesía, teatro, música, cómic, arte, infantil...- es mucho más que una simple librería.
Información publicada en la página 51 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 13 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Ubicada en el epicentro cultural de Madrid -a escasos metros de la Fnac y de la Gran Vía, donde resisten varios cines y brillan los teatros que acogen los musicales- La Central de Callao tiene un bistró para desayunar, comer y merendar; un garito (ese es su nombre textual) para tomar copas hasta las dos de la mañana; así como una tienda donde se pueden comprar desde lápices hasta bolsos. «La librería no es ya solo el lugar en el que se apilan libros a la espera de sus lectores sino un lugar para el intercambio vivo de ideas», explicaron los responsables de la librería, que nace gracias a la entrada del grupo editorial Feltrinelli en la cadena de librerías barcelonesa en el 2001 y que, al igual que están haciendo muchos otros establecimientos, pretende acoger no solo libros sino debates, charlas, presentaciones, coloquios y talleres. Así es, en su opinión, cómo deben ser las librerías del siglo XXI.
EN DEFENSA DEL LIBRO / El proyecto de La Central de Callao nació hace tres años. «Varias veces hemos estado a punto de claudicar debido la crisis económica. Pero Carlos (Feltrinelli) siempre nos animó a seguir», explicó Antonio Ramírez, responsable de La Central. Mario Vargas Llosa, invitado de excepción a la inauguración de la tienda, junto con Jorge Herralde (Feltrinelli es también su socio), insistió en que pese a una crisis escalofriante, es necesario luchar para defender lo que el libro representa. «Los libros son creadores y transmisores de cultura. Y la cultura es civilización», concluyó el Nobel.