"La redundancia de Bourne". Esa fue la respuesta que Paul Greengrass dio, tras dirigir 'El mito de Bourne' (2004) y 'El ultimátum de Bourne' (2007), al ser preguntado por el título de una hipotética continuación. Después de todo, si ya existen tres películas sobre un espía en plena crisis de identidad, y la tercera de ellas incluye la palabra ultimátum en el título, ¿por qué seguir? Pero los ingresos en taquilla de la trilogía de películas basadas en las novelas de Robert Ludlum habían superado los 800 millones de euros. Para los ejecutivos de Universal, la pregunta era otra: ¿por qué parar?
Que Greengrass rechazara dirigir el filme, así como que Matt Damon también se despidiera del protagonista, no fue problema. El coguionista Tony Gilroy fue contratado como director de 'El legado de Bourne', que este miércoles se estrena en España después de que la trilogía haya redefinido el cine de acción y haya influido en películas como 'The international', con Clive Owen; Casino Royale, con Daniel Craig, y 'Green Zone', con Matt Damon.
>>Lea la información completa sobre 'El efecto Bourne' en e-Periódico.