Información publicada en la página 66 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 28 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Doce años después de su anterior y primer filme, Torremolinos 73, Pablo Berger mira aún más hacia atrás en el tiempo para ambientar el cuento de Blancanieves en la España de los años 20, cuando el cine era mudo y en blanco y negro. Y muda -con música- y en un precioso y contrastado blanco y negro es la película resultante, una deliciosa transfiguración con toreros enanos y flamenco como trasfondo activo de la historia tradicional que enfrenta a Blancanieves con la pérfida madrastra. Gozoso y elogioso, un filme esencial.