La arquitectura catalana no solo luce en la propuesta auspiciada por el Institut Ramon LLull sino que también acapara una parte importante del pabellón español, donde tres de los siete proyectos exhibidos están firmados por profesionales con estudio en Barcelona y Olot. Pero si en el recinto catalán el hilo conductor era la tradición y la sobriedad, en el espacio apadrinado por el Ministerio de Fomento lo que manda es la innovación y la investigación, de ahí el título de la muestra SpainLab, comisariada por Débora Mesa y Antón García-Abril.
Información publicada en la página 43 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 28 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Así, en el camino que hay entre la sede de Vogadors y el laboratorio español, no más de diez minutos andando, se pasa de los materiales naturales y la austeridad propia de la construcción mediterránea a los edificios con piel de placas fotovoltaicas y al cultivo de algas para producir hidrógeno que Enric Ruiz-Geli ha diseñado para reconvertir El Bulli de Ferran Adrià en fundación.
RCR ARQUITECTES, OMNIPRESENTES / La maqueta de una parte del futuro espacio culinario abre la muestra y da paso a otros dos protagonistas vinculados con Catalunya: Barcelona y su arquitecto jefe, Vicente Guallart. La ciudad ha sido invitada por para explicar su proyecto de futuro que según Guallart pasa por la Smart city (ciudad inteligente) y el City protocol, «el plan estratégico de colaboración para la construcción de la ciudad del futuro, la ciudad inteligente, basada en el uso de las nuevas tecnologías y que Barcelona lidera», apunta. En una realidad más cercana al presente y más tangible se desarrolla el segundo proyecto llevado a Venecia por Guallart: las 16 puertas de Barcelona a Collserola.
La tercera pata catalana en el pabellón son los omnipresentes RCR Arquitectes (Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramon Vilalta). Los proyectos de estos tres catalanes con despacho en Olot están en todos los apartados de la Bienal: lucen diseño en la exposición oficial de la cita, Common ground, comisariada por David Chipperfield; apadrinan uno de los trabajos exhibidos en Vogadors, y en el pabellón español exponen un objeto de diseño innovador: un váter que se esconde (se recoge sobre la pared), es higiénico (se limpia solo) y consume la mitad de agua que el resto de inodoros.
La elección de tres estudios afincados en Catalunya es fruto de la casualidad: «No hubo un enfoque territorial, sino que el criterio fue presentar distintos trabajos que mostraran el talento de la arquitectura española», explica la comisaria. Ecosistema Urbano, Selgascano, Sancho-Madridejos Architecture y Menis Arquitectos completan el grupo de innovadores del pabellón.