Cambio es la palabra que más se escucha últimamente en boca de Antón Reixa, elegido ayer nuevo presidente de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), de la que lleva siendo miembro unos 25 años. «No hay vuelta atrás», sentenció el polifacético artista gallego (Vigo, 1957) en referencia al «truculento» mes de julio del 2011, cuando comenzó la investigación policial y judicial sobre el presunto desvío de fondos en la SGAE que provocó la caída del hasta entonces todopoderoso Teddy Bautista tras tres décadas al frente de la sociedad.
Antón Reixa, en el centro de pie, ayer en la sede madrileña de la Sociedad General de Autores y Editores, con la nueva junta directiva. JUAN MANUEL PRATS
Información publicada en la página 68 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 09 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Como máximo responsable de la institución, Reixa tampoco cobrará el sueldo de Bautista, que oficialmente recibía unos 250.000 euros anuales, cantidad que, en realidad, era mucho mayor. El sueldo oficial del nuevo presidente responderá a los cánones de la SGAE y se moverá entre los 50.000 y los 70.000 euros, según admitió ayer el músico gallego cuando terminó la reunión de la junta directiva donde consiguió 24 votos y logro así mayoría para imponerse al otro aspirante a presidir la institución: el compositor madrileño José Miguel Fernández-Sastrón, que hasta el último momento luchó y se agarró a resquicios legales para evitar que Reixa no pudiera ser elegido presidente por falta de apoyos en el colectivo de los músicos. «Hemos solventado la trifulca jurídica con cierta cordialidad», aseguró con frialdad Reixa. Fuentes de la junta directiva explicaron que Fernández-Sastrón podría, como cualquier socio de la SGAE, impugnar el resultado de la votación, pero esas mismas fuentes recordaron que el compositor ya ha hizo lo mismo en otras ocasiones sin éxito y que, en todo caso, serían los jueces los que tendrían que decidir si tiene o no razón.
Una vez superada -con cordialidad o sin ella- la trifulca jurídica, de los 37 miembros de la junta directiva (fallaron Miguel Ríos y Eva Yerbabuena) 24 votaron a Reixa, que tendrá dos vicepresidentes: el director de cine Miguel Hermoso (Truhanes) y el dramaturgo Fermín Cabal. Ambos estaban en la candidatura de Reixa, AUNIR (Autores por la Refundación), y a partir de ahora pasarán a ser los hombres fuertes del nuevo presidente. Reixa, en todo caso, admitió que ser directivo de la SGAE no supondrá vivir de ella. «Somos autores a pesar de ser directivos. No tendremos dedicación exclusiva en la SGAE. Garantizo que no abandonaré mi condición de autor », explicó el componente del grupo musical Os Resentidos para dejar clara otra gran diferencia con su antecesor, Teddy Bautista, que solo se dedicaba a la institución. Reixa también destacó que el «exceso de facultades» que tenía su antecesor -que tenía un personalísimo sistema de dirigir con mano de hierro la sociedad- era un «insulto a la inteligencia».
HUIR DEL MORBO / El nuevo presidente de la SGAE se dirigió a los periodistas para advertirles de que a partir de ahora la institución será «más discreta» (en escándalos, quiso decir). «La prensa será bienvenida a esta casa, pero no por morbo sino para gozar del repertorio de los autores. En la SGAE nos gusta gustar. Hoy [ayer para el lector] es el día de los autores», concluyó sonriente.