J .Hurwitz y H. Schlossberg
Información publicada en la página 58 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 04 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Pese a manejar humor de penes y cacas, o precisamente por eso, El reencuentro parece buscar más al público de más de 25 años, y eso, de por sí, es un ejercicio de honestidad. Puede que no logre orquestar una sola escena igual de memorable que las de American pie (2001), pero a cambio proyecta una inesperada melancolía: sus personajes comprenden que su vida no es como un día soñaron, y que no es posible aferrarse al pasado. El modo en que esta cuarta entrega palidece en comparación con la primera así lo confirma. N. S.