El teatro en Barcelona se rige por horario europeo las últimas temporadas. El mayor ejemplo de esa tendencia de adelantar la oferta ha sido el TNC que programa, por ejemplo, la Sala Gran a las ocho de la noche. Haciendo un símil futbolero, el objetivo es que los espectadores de comarcas puedan volver a casa a una hora temprana como ocurre, no siempre, con las peñas del Barça en los partidos del Camp Nou. Pero esa tendencia empieza a encontrar su opuesto con la irrupción de sesiones golfas destinadas a un público más joven y no tan habitual en las plateas.
Osados 8 Pau Roca, izquierda, y el resto de intérpretes, en una escena de 'The Guarry Men show'. ZOOPA
Información publicada en la página 112 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 25 de febrero de 2011 VER ARCHIVO (.PDF)
Un teatro tan relevante como el Poliorama ha sido el último en sumarse a una moda que ya han seguido la Muntaner, con una segunda función, la inquieta factoría Teatreneu en sus salas de Gràcia y del Alexandra (donde hoy aterriza Toni Albà), y el Club Capitol, con los monólogos del Zoo Comedy impulsados por la productora Zoopa, que capitanea Santi Millán. «Hemos logrado una ocupación del cien por cien un jueves a las once de la noche», recuerda Juanjo Sánchez, coordinador teatral de Zoopa, en alusión al reciente monólogo de Goyo Jiménez que agotó sus cuatro funciones, tres en sesión golfa.
Once escenas
La productora da ahora una vuelta de tuerca con The Guarry Men show, una propuesta de inequívoco signo irreverente. «Falta gamberrismo teatral en Barcelona». Lo dice Pau Roca, un actor que esta vez también escribe y dirige un espectáculo con 11 escenas independientes y dos hilos conductores: la figura de un detective y el fondo musical de The Guarry Men. Este trío, una versión de los Luthiers pasada por el barrio de Gràcia, se define por canciones políticamente incorrectas (con letras nutridas de teta, culo y otras palabras del estilo, o peores) que han cultivado desde sus tiempos de instituto, hace casi una década. «Son el escuadrón de la felicidad», dice Roca de Alberto Noel, Albert Casanova y Nacho Albert, un trío con fans en plazas y en algunos bares de Gràcia.
Las 11 historias, de escritura acelerada y poco convencional, pueden incorporar en una misma escena una alusión a las fiestas de los Nasty Mondays de la sala Apolo y al Espanyol. Además de los Guarry Men, interpretan la obra el propio Roca, Dafnis Balduz, Patricia Bargalló y Ruth Díaz. Todos son cómplices de una aventura que, si obtiene el favor del público y va más allá de esas tres o cuatro semanas previstas por el Poliorama, puede obligar a Balduz a hacer doblete el mismo día cuando se reponga Pel davant i pel darrera en el Borràs. O que ya ha provocado que Ruth Díaz se haya desplazado a Barcelona, «desde Madrid con su hija y con su novio», apunta Roca, quien lanza el reto: «Nos hemos de empezar a plantear ir al teatro tarde como ya ocurre en Berlín, Nueva York, Londres o Madrid».