• Jueves 17 abril 2014, 21:38 h

elPeriódico.com

Compra tus entradas para Canet Rock

Regístrate | Iniciar sesión

Reencuentro con la historia

Héroes del pasado

Seat Coches Históricos participó con nota alta en la 60ª edición del Costa Brava de vehículos clásicos

Domingo, 21 de octubre del 2012 Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto
XAVIER PÉREZ
GIRONA

Cinco, cuatro, tres, dos, uno, salida. Repetimos el mismo proceso 14 veces, pero cada una fue distinta. La inyección de adrenalina variaba cada vez. Cosas de los ralis. El pasado fin de semana tuvimos la oportunidad, de la mano de Seat Coches Históricos, de subirnos en una de sus joyas, el 124 Sport 1.6 de los años 70, y disputar (bueno, mejor dicho, participar) con él en la 60ª edición del Rali Costa Brava. La cita reservada a los vehículos clásicos pero no tanto fue un nuevo éxito de participación y espectadores y durante dos jornadas los míticos tramos del rali revivieron toda su magia de no hace tantos años.

NOTA ALTA.El trabajo de preparación de los coches históricos de Seat es una tarea dura e Isidre López es el encargado de llevarlo a cabo.

Mover la secuencia hacia la izquierda Mover la secuencia hacia la derecha
NOTA ALTA.El trabajo de preparación de los coches históricos de Seat es una tarea dura e Isidre López es el encargado de llevarlo a cabo.
NOTA ALTA.El trabajo de preparación de los coches históricos de Seat es una tarea dura e Isidre López es el encargado de llevarlo a cabo.
NOTA ALTA.El trabajo de preparación de los coches históricos de Seat es una tarea dura e Isidre López es el encargado de llevarlo a cabo.
NOTA ALTA.El trabajo de preparación de los coches históricos de Seat es una tarea dura e Isidre López es el encargado de llevarlo a cabo.
NOTA ALTA.El trabajo de preparación de los coches históricos de Seat es una tarea dura e Isidre López es el encargado de llevarlo a cabo.
NOTA ALTA.El trabajo de preparación de los coches históricos de Seat es una tarea dura e Isidre López es el encargado de llevarlo a cabo.
NOTA ALTA.El trabajo de preparación de los coches históricos de Seat es una tarea dura e Isidre López es el encargado de llevarlo a cabo.
NOTA ALTA.El trabajo de preparación de los coches históricos de Seat es una tarea dura e Isidre López es el encargado de llevarlo a cabo.
NOTA ALTA.El trabajo de preparación de los coches históricos de Seat es una tarea dura e Isidre López es el encargado de llevarlo a cabo.
NOTA ALTA.El trabajo de preparación de los coches históricos de Seat es una tarea dura e Isidre López es el encargado de llevarlo a cabo.

Edición Impresa

Edición Impresa

Versión en .PDF

Información publicada en la página 106 de la sección de (vacia) de la edición impresa del día 21 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)

Seat lleva tiempo tratando de recuperar su historia. Desde que hace muchos años la responsable del parque, la entrañable Elvira Beloso, iniciara una lenta pero efectiva recuperación de los modelos de la marca (hoy me pregunto cómo a nadie se le ocurrió guardar una muestra de cada uno), la colección de vehículos históricos de Seat no ha hecho más que crecer. Isidre López es ahora el gurú, el encargado de que el patrimonio creativo de Seat alcance su máximo esplendor y, quién sabe, a lo mejor incluso ve hecho realidad su sueño de crear el museo de la marca.

UN EQUIPO 'OFICIAL'

Para la edición de este Costa Brava, Seat Coches Históricos alineó un equipo 'oficial' de siete vehículos dotados de su correspondiente asistencia mecánica, un camión y cuatro unidades de apoyo rápido en carrera. Vamos, todo un equipo oficial, como en los buenos tiempos del Mundial de Ralis, cuando Seat ganaba títulos. Isidre, cuidador y domador de estas joyas, fue el máximo responsable del 'dream team' formado por apasionados del volante, periodistas que pusieron (pusimos o intentamos poner) lo mejor para hacer bailar los coches por las carreteras de Girona.

La alineación dejó boquiabierto a más de uno y reconozco que vimos sonreír a más de un cincuentón mientras le explicaba a su hijo que su padre y él habían conducido uno de esos coches. Un Seat 124 FL, un Seat 600, un Seat Fura Crono, un Seat 127, un Seat Ibiza 1.5, un Seat 1200 Sport Bocanegra y el ya mencionado Seat 124 Sport 1600, unos coches cuidados y mimados que merecerían ser considerados patrimonio de la humanidad (al igual que otros muchos participantes en el rali).

La carrera fue muy competida y no faltó ninguno de los ingredientes de las grandes citas. Niebla, lluvia, humedades, tierra, piedras, asfalto deslizante, sol y hasta un tramo en un circuito de karts. No se podía pedir más para revivir la historia del automóvil en una dosis concentrada.

Los dos primeros tramos se disputaron de noche. El grupo de los coches históricos de Seat partió en los últimos lugares, reservados a los vehículos participantes en la modalidad de regularidad (pasan por los tramos intentando clavar una media de 50 km/h) desde el podio de salida instalado en Lloret de Mar. Hay que reconocer que la magia del podio es increíble y uno puede llegar a ponerse en la piel de los Kankkunen, Sainz y compañía cuando en el año 1991 salieron a la primera edición mundialista del Rali Catalunya-Costa Brava desde ese mismo lugar.

Las dos pasadas nocturnas por Els Àngels (15,15 kilómetros) y Santa Pellaia (11,88 kilómetros) fueron una experiencia brutal. Los seis faros del 124 Sport iluminaron la carretera como un parque de atracciones y con la mirada puesta, yo en el Blunik y mi piloto en la carretera, tratamos de clavar las medias (algo que no es nada fácil pese a tener el dichoso aparatito). El día anterior había caído un diluvio en la entrada a Girona y a pesar del mar de agua, de perder uno de los limpias (no se veía nada por el lado del conductor) y de aparecer de pronto en el carril bici, pudimos llegar a la asistencia. El día de la carrera no pasó nada de eso. Menos mal.

Acabamos la etapa por delante de dos mitos del volante, el mundialista Mia Bardolet (compañero de equipo junto a Pablo Cofán) y su Seat 600, y el tándem local Josep Casanovas-Toni Romero (Autobianchi Abarth). No estaba mal. Al día siguiente, con los tramos de día, esperábamos que nos irían mejor las cosas. Ya estábamos habituados a las reacciones del 124 Sport (el piloto hizo una buena dosis de bíceps). Ya sabíamos darle al contacto, encontrar la marcha atrás y ajustar los minirretrovisores. Todo un logro.

SALVAVIDAS EN SILS

La segunda etapa fue toda una experiencia. Cuatro tramos que se repetían para formar un grupo de ocho, incluyendo dos pasadas por el circuito de Sils. Les Serres (12,67 km.), Cladells (12,69 km.) y Osor (13,29 km.) completaron el recorrido. Los mismos tramos que vieron trazar cunetas a Carlos Sainz, Colin McRae, Juha Kankkunen nos vieron pasar con el Seat 124 Sport, el 1600 ¿eh?, que todos dicen que iba mejor que el 1800.

Sils fue un caos. Los 4,12 metros del 124 Sport no es la medida más adecuada para rodar por un circuito de karting. En la segunda vuelta golpeamos uno de los neumáticos en un ángulo cerrado y se abrió la dirección rompiendo una de las bieletas. Una rueda apuntaba a la derecha y la otra a la izquierda. Pero lo que tiene ser equipo oficial. Detrás nuestro Josep Capsada (que fuera jefe de mecánicos de Seat Sport en el Mundial de Ralis y en el Mundial de Turismos) y Joan Obradors saltaron de su coche para reparar la avería mientras el coche escoba casi nos quería hacer abandonar. Tomando un gato y una barra de hierro prestada a los Mossos d'Esquadra y al servicio de carreteras, obraron el milagro con el tiempo justo para llegar al siguiente tramos sin penalizar (11 kilómetros en menos de siete minutos, todo legal). El volante estaba torcido pero las ruedas iban rectas, mal menor. Mia Bardolet arrancó la rueda de su Seat 600 y tuvo que abandonar.

Al acabar el tramo la asistencia nos esperaba en el reagrupamiento de Girona para reparar. Levantaron el coche, soldaron una pieza aquí, otra allá, un apretón aquí y otro allá y salimos a la segunda parte de la jornada... con tan mala suerte que un latiguillo del freno izquierdo se rompió. Hicimos el tramo de Les Serres sin frenos, solo con el de mano. Josep, mi piloto, el hermano de Pere Viaplana que suele correr pruebas clásicas (todos los controles le preguntaban por él) hizo lo imposible por hacerlo bien. Y lo consiguió.

Antes de la segunda pasada por Sils un enjambre de mecánicos se volcó sobre el coche. Seis minutos. Cosas de ser oficiales. Ni siquiera bajamos del coche. Capsada y sus muchachos obraron deprisa pero con calma, disfrutando en cada apretón de brida, en cada tornillo encajado. Su cara de satisfacción lo decía todo. Grandes profesionales. Llegamos al tramo con dos minutos de antelación. ¡Vaya fenómenos!

El resultado del resto del rali fue lo de menos, la experiencia vivida era digna del mismísimo Carlos Sainz. En nuestra categoría ganaron Raffaello Raimondo -Marco Calegari (Porsche 911), y el rali, Pedro y Marco Vedelli (Lancia 037). Nosotros acabamos pasando por el podio de Girona, clasificados en el puesto 15. No fuimos los mejores del equipo, pero no se trataba de eso. Me quedo con la experiencia de rodar al volante de un coche mítico, el coche con el que soñaba mi vecino Jordi y que nunca se pudo comprar ni de segunda mano. Seat ha hecho un trabajo extraordinario con estos vehículos históricos y la pena es que hace unos años no lograran crear un copa de clásicos porque... todo el mundo ha tenido un Seat en su vida. ¿No?.

Noticias relacionadas

 
Votos:
+0 votar a favor
-0 votar en contra
Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame facebook buzz
Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto

Escribe tu comentario:

AVISO: El comentario no puede exceder de 500 caracteres

PARA PARTICIPAR DEBE SER USUARIO REGISTRADO. (Registrarse | Iniciar Sesion)

También en elPeriódico.com