La contrarreloj olímpica, que esta tarde ha recorrido las calles de Londres, se ha convertido en una nueva exhibición de Bradley Wiggins, que se impulsó a un ritmo frenético hacia la medalla de oro ante el delirio de centenares de miles de espectadores.El ganador del Tour, el corredor que ha redondeado este año una temporada perfecta, sumó de este modo su séptima medalla en unos Juegos. Las seis anteriores (tres oros, una plata y dos bronces) llegaron en actuaciones en la pista.
El británico Bradley Wiggins, durante su recorrido por las calles de Londres. CHRISTOPHE KARABA | EFE
Tony Martin, el corredor alemán y campeón del mundo de la especialidad, conquistó la medalla de plata. Se clasificó a 42 segundos de Wiggins. En tercer lugar (medalla de bronce) quedó el subcampeón del Tour y compañero de Wiggins en el Sky británico, Chris Froome, que invirtió 1.08 minutos más que su compatriota. Con el título olímpico sumado hoy, Wiggins se convierte en el deportista británico con más medallas en su haber.
En cuanto a los españoles, la mala suerte se cebó en Luis León Sánchez. El ciclista español, que quería intentar el reto de pelear por las medallas, rompió la cadena en la misma rampa de lanzamiento. Más adelante pinchó y fue doblado por cuatro adversarios. Se clasificó en 32ª posición y fue el último de los participantes en cruzar la línea de llegada. En cambio, Jonathan Castroviejo, que llegó a los Juegos como sustituto del lesionado Samuel Sánchez, ha sido el mejor entre el quinteto español, tanto por su actuación en la carrera en ruta como hoy en la contrarreloj. Quedó noveno y solo se le escapó el diploma por 11 segundos.