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La natación sincronizada bajó solo un peldaño, un ligero peldaño, con respecto a los Juegos de Pekín 2008 y se marchó de Londres con una medalla de bronce en la final de equipos al no poder remontar las ocho décimas que China le cogió tras la rutina técnica del jueves.
Información publicada en la página 304 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 11 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
No bastó que las chicas de Anna Tarrés presentaran un atrezzo innovador, moderno, casi futurista, y que se movieran como peces en el agua en el Aquatic Center del parque olímpico de Londres. Los jueces no picaron y mantuvieron a China segunda, con una puntuación de 97,010, otra vez ligeramente por encima de España (96,920) para unos totales de 194,010 y 193,120. Rusia, como siempre, se hizo con el oro, con 197,030.
Solo fue un peldaño menos que en Pekín. En China fueron dos medallas de plata (dúo y equipos) y en Londres, una plata (dúo) y el bronce de ayer. No está nada mal para un conjunto que se ha renovado de arriba a abajo (solo quedan tres nadadoras del 2008: Andrea Fuentes, Alba Cabello y Thais Henríquez), que ha debido superar la maternidad y posterior retirada de Gemma Mengual y que se ha rejuvenecido casi cuatro años, hasta alcanzar la media actual de 23,7 años. «Hemos tenido que hacer el trabajo de tres años en el último. Estamos muy orgullosas de lo que hemos logrado porque hemos conseguido hacer la renovación sin bajarnos del podio», aseguró Tarrés, que se sacó de la chistera un último truco para meterse en el bolsillo al público, que apoyó en todo momento al equipo. Los jueces, en cambio se mostraron insensibles, y pese a una ligera indecisión en el momento de votar (una nota en papel no coincidía con la de la pantalla), mantuvieron a España por detrás de China.
BAÑADOR FUTURISTA / Las ocho nadadoras aparecieron en la piscina con un futurista bañador plateado que imitaba las escamas de los peces y un gorro a juego. Para que se adaptara mejor a la cabeza, las chicas pasaron la tarde anterior por las manos de un peluquero en la Casa de España de Londres, que cortó sus cuidadas melenas y les tiñó el pelo de color carne, para realzar más el gorro. «Las chicas de los otros equipos, cuando nos vieron llegar, no se lo creían, nos preguntaban qué había pasado. ¡España tenía que ser!, exclamaban», explicó Andrea Fuentes, la veterana líder del equipo (29 años), que ayer se unió al restringido grupo de deportistas españoles que tienen al menos cuatro medallas olímpicas. Ella atesora las tres de plata y la de bronce de la sincronizada. Solo el piragüista David Cal, con cinco, la supera.
La interpretación de Océano, con música de Salvador Niebla, fue casi impecable. Preñada de innumerables saltos, las nadadoras españoles representaron en la piscina la vida y la fauna marina con elegancia y precisión. No fue suficiente para relegar a China (el dúo Fuentes-Ona Carbonell había conseguido días antes restarle la décima de la calificación para ser segundo), pero sí para mantenerse en el cajón cuatro años después. Las chicas y el equipo técnico no podían ocultar su unánime satisfacción. «El premio que nos llevamos de aquí es fantástico. Ha sido una aprendizaje magnífico para las nadadoras más jóvenes, estoy muy orgullosa del trabajo hecho en estos tres años. Son nadadoras jóvenes, pero matonas», aseguró Tarrés.
REMONTADA IMPOSIBLE / «Tras el ejercicio técnico ya sabíamos que no podríamos con las chinas, pero nos hemos encontrado muy cómodas, muy apoyadas por el público, y no podemos pedir más», afirmó Ona Carbonell, una de las jóvenes (22 años), que ha cumplido con creces en el difícil papel de sustituta de Mengual tanto en el dúo como en el equipo.
«Era una coreografía de mucho riesgo y hemos acertado en todas las subidas y saltos. Estamos muy contentas porque era muy difícil. Las chinas estuvieron muy bien y la puntuación es merecida; para nosotras, el bronce ya es mucho», aseguró Alba Cabello (26 años), una de las supervivientes del equipo de hace cuatro años.
Fuentes también se mostraba exultante tras entrar en el olimpo por segundos Juegos consecutivos. «Estamos orgullosas de lo conseguido con gente tan joven. Las acrobacias que hacemos es el símbolo máximo del equipo, lo que nos distingue. El podio no era nada fácil, y lo hemos vuelto a conseguir», remachó la nadadora tarraconense.