La selección española femenina de balonmano ha iniciado la participación en Londres 2012 con una clara derrota (27-31) ante Corea del Sur, en un encuentro en que las españolas no han encontrado su sitio contra un conjunto asiático claramente superior. El técnico español, Jorge Dueñas, sabedor de la velocidad de las coreanas, ha apostado en un principio por una cerrada defenda para intentar frenar las peligrosas entradas de las jugadoras asiáticas. Aún asi, el problema de las españolas no ha estado en la defensa, sino en el ataque, donde el conjunto español ha sido incapaz en todo momento de superar las agresiva defensa de las coreanas. La prueba de ello no ha llegado hasta el minuto 12 en el que Marta Mangué ha conseguido el primer tanto para la selección española (3-6).
La defensa española se ha mostrado obsesionada con impedir el paso a las coreanas y se ha refugiado más de lo debido en la línea de los seis metros, lo que ha provocado que el conjunto coreano se luciese en el lanzamiento exterior. La lateral derecha Eun Hee Ryu, que ha cerrado la primera parte con siete goles, ha abierto una enorme brecha en un marcador en el que las asiáticas han llegado a doblar (6-12) al equipo español a los veintiún minutos de juego.
Para acortar distancias en el marcador, la defensa española se ha abierto más con la presensa de Vanessa Amorós en el puesto de avanzado, lo que ha bastado para reducir el marcador hasta un inquietante 12-16 adverso. Pero a los tres minutos de la reanudación, Corea ha aprovechado una exclusión de la extremo Carmen Martín para alcanzar una máxima diferencia (12-19) de siete goles.
A pesar del marcador en contra, el conjunto femenino español ha luchado hasta el final para conseguir la distancia de goles mínima, conscientes, como advirtió Dueñas, de que cualquier detalle puede ser decisivo en la lucha por alcanzar los cuartos de final, aunque ni eso le ha salido hoy al conjunto español, como ha evidenciado el resultado final de 27-31.
Aunque las jugadoras españolas han mostrado un carácter irreductible durante todo el partido, la selección de Corea del Sur sólo se ha quedado en una ocasión, en Sydney 2000, fuera del podio olímpico desde que se colgara su primera medalla en Los Ángeles 1984, netamente superior.