La atleta cántabra Ruth Beitia, capitana de la selección de atletismo y campeona de Europa de salto de altura, se ha quedado a las puertas del bronce, pero con su cuarto puesto ha conseguido un diploma olímpico que deja un gran sabor de boca a la delegación española.
La atleta española Ruth Beitia, en uno de sus intentos en la final olímpica de salto de altura. JUANJO MARTÍN | EFE
Beitia, que a sus 33 años se retira de los Juegos Olímpicos, ha luchado hasta el último momento, pero finalmente la marca de 2,02 (coincidente con su mejor marca personal) se ha interpuesto entre ella y el podio. La estadounidense Brigetta Barrett ha dado la sorpresa al superarse a sí misma en el segundo intento, dejando en el camino a la española.
La victoria ha sido para la gran favorita, la rusa Svetlana Chicherova, con la mejor marca mundial del año (2,05), la plata se la ha llevado Barrett y el bronce ha ido a parar a manos de otra rusa, Svetlana Shkolina, las dos con igual marca de 2,03 metros, récord personal en ambos casos.
El pasado 28 de junio, Beitia se doctoró al aire libre con un oro en los campeonatos de Europa de Helsinki, que por sí solo le permitía ya retirarse "en lo más alto" tras 23 años batiéndose con el listón. Con dos medallas mundiales y cuatro europeas bajo techo en su largo historial, la atleta española ha superando en Londres, y con matrícula de honor, su asignatura pendiente.