La selección española necesitaba un triunfo ante Sudáfrica, el rival más flojo del grupo, para seguir aspirando a la medalla. El conjunto de Dani Martín, diezmado por las importantes bajas de Santi Freixa y Pol Amat, su dos mejores delanteros, ha superado a la selección africana con apuros y muchos nervios al final (3-2).
Marc Salles (segundo por la derecha) celebra la consecución del primer gol ante Australia. JUAN CARLOS HIDALGO | EFE
Se ha adelantado Sudáfrica en la primera parte en una jugada desgraciada de los españoles al defender un penalti-córner (m. 26), pero Marc Sallés ha igualado el encuentro al final de la primera parte en otra acción a bola parada (m. 31).
España ha salido fuerte al inicio de la segunda parte. Se ha olvidado de las bajas y ha ido a por el partido. Pronto ha llegado el gol de Pau Quemada, que ha culminado una buena acción ofensiva del equipo (m. 41). España, que tenía dominada la situación, se ha aprovechado de los ataques desesperados de los rivales para llegar con peligro al área de Pieterse.
El grupo de Martín ha aumentado el marcador en un penalti-córner protestado por los rivales y que los árbitros han concedido tras visionar el vídeo (Miki Delás, m. 54). Sin embargo, los nervios en el conjunto español han llegado con el gol de Norris-Jones, que se ha aprovechado de un enorme error defensivo (m. 62). El final ha sido agónico, con España defendiendo su parcela y Suráfrica buscando el gol del empate.