La selección española de balonmano ha certificado su presencia en los cuartos de final de los Juegos de Londres 2012, tras imponerse el sábado por 22-33 a Hungría, en un encuentro en el que la defensa española ha anulado por completo a los magiares en la segunda mitad.
El español Daniel Melian (izquierda) agarra al húngaro Laszlo Nagy, durante el partido. Juan Carlos Hidalgo | EFE
Entre ellos a un Laszlo Nagy, que tras su fallido proceso de nacionalización, ha concitado desde el inicio todas las miradas en un encuentro en el que España necesitaba al menos empatar para sellar la ansiada presencia entre los ocho mejores equipos del torneo. Una clasificación que se ha empeñado en poner muy cara desde el principio el propio Nagy que, especialmente motivado, ha cuajado su mejor partido en el torneo, como evidenciaban los cinco goles que ya firmaba el exazulgrana apenas superado el ecuador de la primera mitad del encuentro.
Su excepcional actuación no ha impresionado al equipo español y menos a Jorge Maqueda, el jugador que a priori hubiera quedado fuera de los Juegos de haberse culminado el "fichaje" del magiar, que ha respondido a cada latigazo de Nagy con otro zurdazo similar.
Pero los problemas de España no estaban este sábado en el ataque, donde el pivote Julen Aginalde ha superado una y otra la defensa 6-0 húngara, en una demostración de por qué es para muchos, entre otros para el seleccionado español, Valero Rivera, el mejor pivote ofensivo del mundo.
Los goles, sin embargo no han servido para asentar a la defensa española, que pese a las constantes salidas de Viran Morros y Gedeón Guardiola no han podido frenar ni a Nagy ni a Barna Putics, que ha tomado el relevo goleador al exjugador del Barcelona. Esta circunstancia ha servido para mantener el marcador en una tensa igualdad (12-12) que solo se ha roto en los últimos ocho minutos de juego, en los que la selección española ha encontrado definitivamente el tono defensivo, paradójicamente, a raíz de una exclusión de Víctor Tomás.
Obligados a apretar los dientes en defensa como nunca, los de Valero Rivera han logrado, por fin, contener a los lanzadores húngaros, que más presionados que nunca han empezado a fallar. Esto ha permitido a España lograr un parcial de 4-0, que ha dejado el marcador al descanso en un esperanzador 13-16.
Un resultado que el conjunto español ha disparado hasta los cinco tantos (17-22) en el arranque de la segunda mitad, gracias a un sensacional Jorge Maqueda, que ha añadido lanzamiento exterior al siempre efectivo juego español de segunda línea, donde Aginagalde seguía causando estragos en cada acción.
Una diferencia que una España cada vez más entonada en defensa, donde Guardiola y Morros han anulado por completo a los cañoneros magiares, no ha dejado de ampliar ya hasta alcanzar una renta de diez goles (20-30), que ha dejado ya sentenciado el duelo a menos de siete minutos para el final.
Una ventaja que no ha mermado la ambición del equipo español, que, pese a tener ya todo resuelto, ha seguido apretando y apretando en defensa, para dejar en un contundente 22-33 en el marcador final, que no solo mete a los de Valero Rivera en cuartos, sino que les permite llegar a la última jornada en disposición de lograr la primera plaza del grupo.
Ficha técnica:
22 - Hungría: Mikler; Harsanyi (1), Nagy (7), Csaszar (4, 2p), Ilyes (-), Ivancsik (2) y Zubai (3) -equipo inicial- Fazekas (ps), Mocsai (2), Putics (3), Laluska (-), Vadkerti (-), Schuch (-) y Lekai (-)
33 - España: Sterbik, Rocas (5, 4p), Maqueda (7), Guardiola (-), Morros (1), Cañellas (2) y Ugalde (4) -equipo inicial- Hombrados (ps), Gurbindo (-), Víctor Tomás (3, 1p), Raúl Entrerríos (-), Aguirrezabalaga (1), Sarmiento (1) y Aginagalde (9)
Marcador cada cinco minutos: 2-4, 6-6, 8-9, 10-11, 12-13 y 13-16 (Descanso) 14-18, 17-21, 19-24, 20-26, 20-30 y 22-33 (Final)
Árbitros: Horacek y Novotny (CZE). Excluyeron por dos minutos a Ilyes, Laluska, Schuch y Vadkerti por Hungría; y a Maqueda, Víctor Tomás, Morros y Raúl Entrerríos por España.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la cuarta jornada del grupo B del torneo masculino de balonmano de los Juegos Olímpicos de Londres disputado en la "Caja de Cobre" ante unos 7.000 espectadores.