Dinamarca, verdugo de España en las semifinales del Mundial de Suecia-2011 y el Europeo de Serbia el pasado mes de enero, ha vuelto a ser la bestia negra de España. Los hombres de Valero Rivera han vuelto a caer ante los daneses. Y eso que, a falta de un minuto y con empate a 23, los españoles atacaban para ganar. Pero un mal pase de Cañellas ha provocado una pérdida y Knudsen ha certificado la victoria de los campeones continentales (24-23).
El mismo guion se ha repetido en las dos primeras mitades, controladas por España pero que han acabado con Dinamarca por delante. Los españoles han salido muy metidos en el encuentro (1-4), seguros atrás y contundentes delante. Con Sterbik todavía tocado, Hombrados se ha vuelto a mostrar muy solvente en bajo el marco. Pero, después de empezar algo dormidos, los daneses han empezado a demostrar por qué se proclamaron el pasado mes de enero campeona de Europa. Porque, además de contar con un bloque durísimo en defensa y muy completo en todas las posiciones, tienen al mejor jugador del mundo, el exazulgrana Mikkel Hansen, que ha vuelto a dar una clase magistral de talento y casta.
Al bombardero (8 goles) se le unido del portero Cleverly que, tras un mal día del titular Landin, ha amargado la noche a los españoles.
Pese a todo, España no se ha arrugado y ha ido por delante casi toda la primera mitad, aunque las imprecisiones en los últimos minutos han permitido que la escuadra vikinga llegara al ecuador con un gol de ventaja (13-12).
Las defensas alternativas, con especial atención sobre Hansen, han frenado al ataque del rival (que solo ha marcado cinco goles en 20 minutos). Pero el mejor jugador del mundo, que necesita muy poco para hacer daño, ha mantenido a Dinamarca en el encuentro y entre él y Landin (que ha vuelto al marco en los últimos cinco minutos y ha hecho dos paradas clave) han acabado sentenciando.