La nadadora española Mireia Belmonte ha logrado la medalla de plata en la final de los 800 metros libre de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 con un crono de 8:18.76 con el que ha rebajado cuatro segundos el récord de España. La nadadora de Badalona consigue así su segundo metal en la capital británica tras la medalla de plata que ya consiguió en 200 mariposa.
Tras ganar su segunda medalla, Mireia Belmonte dice que espera que su triunfo sirva para que se preste más atención a la natación. ATLAS
Vecinos y antiguos entrenadores de Mireia Belmonte celebraron ayer la consecución de su segunda medalla en los Juegos de Londres. ATLAS
La estadounidense Katie Ledecky, se ha convertido en campeona olímpica con solo 15 años con un tiempo de 8:14.63. Ledecky sucede en el palmarés a la británica Rebecca Adlington, que ha terminado tercera al parar el crono en 8:20.32.
Belmonte se ha convertido en la primera bimedallista española en los Juegos de Londres. Maialen Chourraut, bronce en K-1 de piragüismo de aguas bravas, es la otra española que ha subido al podio en Londres 2012.
La nadadora del CN Sabadell ha asegurado que "nunca hay que ponerse límites" y ha admitido que aún no es consciente de lo que ha conseguido. "Esperemos que esto solo sea el principio y que el año que viene en Barcelona, en mi casa [donde se disputará el Mundial] pueda hacer un buen papel", ha dicho. Belmonte no cree que haya que ponerse nunca límites y que el secreto se basa en "disfrutar de lo que haces", en "trabajar duro y lo demás vendrá".
Ha llegado a la cita con los periodistas con las piernas temblonas. "No sé ni cómo me siento, no sé expresarlo", ha dicho. "La táctica era ir con reserva en los primeros 400 para después para después ir fuerte. Tenía que aguantar con ellas, pero que no me sacaran más de medio cuerpo, porque después me costaría recuperar", ha explicado.
Ha explicado que intentó atacar la primera plaza de la estadounidense Katie Ledecky, pero no fue posible porque "ya estaba muy lejos". En los últimos cien metros, Belmonte ha dicho que no notaba las piernas. "Tenía muchas ganas de vomitar, ganas de que acabara todo, no podía más", ha confesado.