Empieza a haber tensión en Weymouth para la delegación española de vela, que se ha presentado a esta cita olímpica con cuatro opciones de medalla. En el ecuador de la competición, dos han volado. En Finn, Rafa Trujillo no podrá volver a saborear la gloria olímpica de Atenas. Preparó sus cuartos Juegos con el danés que hoy luchará por el oro en la final. Sabe que está a su nivel, pero las roturas se han cebado con él, siempre cuando iba en puestos en cabeza. “Lucharé por un diploma pero no había venido a esto ¿confiesa¿. Me he gastado 3.500 euros en cambiar todo lo que se podía romper en el barco, y se ha seguido rompiendo".
Marina Alabau, en el centro, tras las windsurfistas griega y estadounidense y por delante de la israelí, su gran rival. JORGE ZAPATA | EFE
Íker Martínez y Xabi Fernández, en 49er, tampoco han podido estar a la altura de sus expectativas. La lesión del segundo les obligó a aparcar el barco cinco días, en una preparación que ya de por sí era relámpago. Durante días han negado el dolor y han esperado a coger el ritmo. Incluso han entrenado este sábado, en su jornada de descanso. “Lo hemos dado todo, pero ya es imposible luchar por las medallas ¿al patrón vasco le ha costado decirlo¿. Seguramente nos hemos exigido demasiado y lo que queríamos hacer era muy difícil”. Lo que querían era convertirse en los únicos regatistas españoles con tres medallas olímpicas. El sentimiento de impotencia ha sido tal, que en estos Juegos se han enfadado en el barco por primera vez en 13 años.
Tan solo la windsurfista Marina Alabau y el trío de Match Race mantienen los ánimos españoles altos. Aunque la israelí se le ha acercado, la sevillana es líder de RS:X F desde el primer día, a falta solo de dos mangas y la final. Támara Echegoyen, Sofía Toro y Ángela Pumariega se enfrentarán en cuartos de final a Francia. Ya tienen el diploma asegurado y son capaces de seguir dando sorpresas.