LA CARTA DESTACADA DEL DÍA

La humanidad no sabe aceptar las diferencias

Domingo, 22 de agosto - 00:00h.

Todos, en cierta medida, tenemos algunos problemas y algunas dificultades en la vida. Esto puede afectar de manera diferente a la realidad del día a día de las personas. Si hacemos el esfuerzo de conocer a la gente que nos rodea, podemos hacernos una idea de cómo es su vida. Pero ¿hasta qué punto somos capaces de conocer realmente cómo es su día a día? ¿Estamos seguros de saber lo que hay detrás?

Algunas personas nacemos con unas dificultades muy específicas. Al principio, los primeros que se dan cuenta de esa realidad son tus padres. Sobre la marcha vas haciendo tu vida, pero un día te das cuenta de que, en general, no encajas en la sociedad. ¿Pero quién se da cuenta de lo qué está pasando en casa del vecino? Es cuando te interesas por su vida cuando ves que no todo el monte es orégano: uno tiene alzhéimer, el otro tiene cáncer y se las apañan como pueden. Pueden recibir ayudas y atención por parte de la Administración, porque son enfermedades reconocidas por la sociedad. ¿Pero qué pasa con los enfermos mentales? ¿Alguien se acuerda de nosotros? Yo creo que no. La humanidad no acepta las diferencias. Llevo 16 años de vida, nueve de los cuales buscando un diagnóstico. Ahora ya lo tengo: síndrome de Asperger con trastorno obsesivo compulsivo añadido. Tal vez ahora se pregunten cómo es mí día a día. He sido víctima de acoso escolar y, hoy por hoy, me preocupa que nadie me asegure mi futuro. Veo difícil hacerme un hueco en esta sociedad, aunque pienso intentarlo. Pero me sería más fácil si la gente me ayudase, podría descubrir cómo soy realmente; le podría sorprender. Quiero expresar mi profundo desacuerdo con esta sociedad en la que nos ha tocado vivir.