Los tres países de la UE ya intervenidos reaccionaron ayer al rescate a la banca española con sentimientos encontrados, aderezados en algún caso con una no disimulada irritación por el supuesto trato ventajoso que se ha dispensado a España. Mientras en Irlanda, el Gobierno de Dublín negó ayer que sean más benignas las condiciones de la ayuda a España que las impuestas a las autoridades de Dublín en el 2010, en Grecia, incluso los partidos tradicionales defensores del memorando de austeridad hablan abiertamente de renegociar sus términos, visto lo visto durante el fin de semana, algo que podría mejorar sus posibilidades electorales ante los trascendentales comicios del domingo.
Información publicada en la página 7 de la sección de Tema del día de la edición impresa del día 12 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«La idea de que (el Ejecutivo español) ha logrado un acuerdo mejor, no es cierta», declaró el secretario de Estado irlandés de Finanzas, Brian Hayes. El plan de ayuda a España, señaló, contiene «los mismos términos y condiciones que el nuestro y el coste del dinero es el mismo».
Hayes no descartó que Madrid deba introducir nuevas medidas de austeridad para reducir el déficit público del 8,9% del PIB «al 3% en el 2014», mientras que Irlanda «tiene hasta el 2015».
El estado de ánimo era muy diferente a orillas del Mediterráneo oriental. La prensa griega, especialmente la económica, coincidía ayer en señalar que el «precedente» sentado por el rescate blando abre «una oportunidad» para renegociar los términos del memorando de austeridad. subrayaba Imerisia. Aunque para ello, según el conservador Eleftheros Typos, Grecia deberá presentar una «alternativa seria».
BALÓN DE OXÍGENO / De hecho, esto puede suponer un balón de oxígeno para los partidos tradicionales, la conservadora Nueva Democracia (ND) y el socialdemócrata Pasok, a los que se asocia con el rescate a Grecia, frente a la pujante Syriza, que ha prometido derogar las medidas de austeridad si gana las elecciones.
El Gobierno, dado su carácter interino, aún no puede solicitar formalmente la renegociación pero el candidato del Pasok, Evangelos Venizelos, que anteriormente solo hablaba de ampliar los plazos para cumplir con los recortes, ya proclama abiertamente que buscará también renegociar los términos. El líder conservador, Antonis Samarás, ya había incluido este punto en su programa.
El rescate a la banca española se digiere con dificultad en el vecino Portugal. El líder del Partido Socialista, Antonio José Seguro, fue el primero levantar la polémica al pedir para España el «trato» que para el resto de países con dificultades. «Aparentemente no se exigen a España las mismas contrapartidas que se están exigiendo a Portugal, Grecia o Irlanda», sugirió. El sentimiento ya ha calado hondo en la izquierda portuguesa, que ve en el rescate español una oportunidad para «renegociar» las condiciones del préstamo concedido en mayo de 2011.
El primer ministro portugués, Pedro Passos Coelho, cedió finalmente a la presión y avisó de que estará «atento» a las condiciones de la ayuda a España, si bien se mostró convencido de que si, finalmente, son «más ventajosas», serán «extendidas» al resto de países rescatados.