El primer ministro griego, Lucas Papademos, ha retrasado hasta el martes la reunión, inicialmente prevista para este lunes por la tarde, con los líderes de los tres partidos políticos que respaldan su Gobierno para aprobar los nuevos ajustes que la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) exigen a cambio de un segundo rescate de 130.000 millones de euros.
Papademos tiene previsto reunirse esta tarde con los inspectores de la troika (formada por la Comisión, el Banco Central Europeo y el FMI) con el fin de intentar cerrar de forma definitiva los nuevos recortes, según informa la prensa griega.
La Comisión Europea ha asegurado este lunes que Grecia está "más allá del plazo" para llegar a un acuerdo sobre los nuevos ajustes y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la cancillera alemana, Angela Merkel, han avisado de que "el tiempo se acaba para Grecia".
El principal escollo en las negociaciones es la exigencia de la troika de que Grecia rebaje el salario mínimo. El Ejecutivo comunitario defiende que la medida es necesaria para recuperar la competitividad porque el salario mínimo heleno (de 751 euros al mes que se convierten en 870 se si se tienen en cuenta las 14 pagas) es superior al de Portugal (560 euros) o al de España (748 euros), según las cifras de Bruselas.
Según el primer ministro, habría acuerdo sobre las medidas para reducir el gasto público en un 1,5% del PIB, las medidas de recapitalización de la banca local y los recortes laborales no salariales.
El eventual acuerdo podría servir para calmar los ánimos de los socios europeos, pero no dentro del país. Los sindicatos han convocado para mañana martes una huelga general en protesta contra las medidas de austeridad y las reformas exigidas el BCE, el FMI la UE. Además, está previsto que una gran marcha parta de la céntrica plaza de Sintagma por la mañana, han informado los sindicatos GSEE (sector privado) y ADEDY (sector público).