El Gobierno comunicó ayer que se bajará el sueldo un 7,1%, en consonancia con el esfuerzo que impone a los empleados públicos, que estas Navidades no percibirán la paga extra. El jefe del Ejecutivo y el resto de su Gabinete perciben su salario en 12 mensualidades, con lo que no tienen retribuciones extraordinarias que puedan ser eliminadas. De ahí que el PSOE, Izquierda Plural y UPD exigiesen ayer al Gobierno de Mariano Rajoy que, si quiere dar ejemplo, se descuente de su sueldo un porcentaje equivalente a la retribución que van a dejar de percibir los funcionarios este año.
Información publicada en la página 8 de la sección de Tema del día de la edición impresa del día 13 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El presidente y sus ministros, que se congelaron el sueldo el pasado mes de abril, sufrirán el recorte en sus bolsillos inmediatamente, según fuentes de la Moncloa, dado que el decreto con los ajustes que tiene previsto aprobar hoy el Consejo de Ministros incluirá la rebaja salarial. A este tijeretazo hay que sumar el que aplicó José Luis Rodríguez Zapatero en el año 2010 y que supuso un recorte salarial de un 15%.
Además, el decreto incluirá una rebaja de la pensión que reciben los cuatro expresidentes del Gobierno en la misma proporción a la paga extra, así como la eliminación de la paga indemnizatoria que cobran durante dos años exministros y exsecretarios de Estado, en el caso de que tengan otro sueldo. Desde la tribuna del Congreso, Rajoy invitó a los parlamentarios a que también se aprieten el cinturón. Y los partidos con representación en la Cámara baja recogieron el guante y ayer presenta-
ron un escrito en el que solicitan que no se les abone la paga extra.
IU fue un paso más allá y reclamó al Ejecutivo que rebaje también la asignación que reciben la Casa del Rey y la Iglesia. Mientras la Zarzuela ha visto mermado su presupuesto un 7% en los dos últimos años, a la Iglesia, según el coordinador de IU, Cayo Lara, «todavía no se le ha tocado ni un euro» de sus subvenciones.
LAS CRÍTICAS A RUBALCABA / Además de la controversia sobre los recortes y las subidas de impuestos, la resaca política sobre el mayor ajuste de la democracia giró en torno al tipo de oposición que ejerce Alfredo Pérez Rubalcaba. El secretario general del PSOE causó desconcierto en su grupo parlamentario al protagonizar un cara a cara con Rajoy de guante blanco. Muchos diputados admitieron en privado que el líder socialista fue demasiado «tibio» ante unos ajustes que afectan de lleno a familias, parados y pensionistas.
«No voy a hacer la oposición de la que me quejé. España merece una oposición diferente y es la que vamos a hacer», fue la respuesta con la que Rubalcaba -que negó haber recibido críticas por parte de su grupo- intentó frenar ayer la contestación interna. Y para demostrar su oposición a los recortes, dijo que «son socialmente inaceptables, porque arremeten contra todo, y económicamente desastrosos, porque van a conducir a más recesión». La exministra de Defensa Carme Chacón salió en defensa de su rival en el congreso federal del PSOE, y elogió su «responsabilidad». «Quien quedó en evidencia fueron el Gobierno y el PP por tantas mentiras con las que trató de llegar a la Moncloa», dijo.
«¡QUE SE JODAN!» / El PSOE pidió ayer la dimisión de la diputada del PP Andrea Fabra, porque, al parecer, cuando Rajoy anunció el miércoles el recorte en las prestaciones de desempleo gritó: «¡Que se jodan!».