• Miércoles 19 junio 2013, 11:38 h

elPeriódico.com

Registrarse | Identificarse

Análisis

Gobernar, trabajo sucio

Viernes, 20 de julio del 2012 Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto
Antón Losada Profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Santiago de Compostela

La soledad de Mariano Rajoy se dispara, como la prima de riesgo. Igual que al protagonista de un culebrón cuando se abaten sobre él la desgracia, los conocidos le rehuyen, los vecinos le señalan con el dedo, las novias le traicionan y la familia le repudia. Todo le sale mal y tiene pinta de ir a peor. El Gabinete del PP ha cruzado el Rubicón que ningún Gobierno democrático desearía atravesar: cuando los electores no recuerdan haberte votado o fingen no conocerte. Hace apenas unos días todos buscaban la fotografía con Rajoy, aunque fuera con photoshop. Hoy no vendería ni una en un rastrillo. Ha arrancado la carrera por ver quién se hace más fotos contra Rajoy. Solo le queda Alfredo Pérez Rubalcaba, que seguramente tenga razón al comportarse como si aún fuera vicepresidente, pero lo único cierto es que ya no lo es.

Edición Impresa

Edición Impresa

Versión en .PDF

Información publicada en la página 7 de la sección de Tema del día de la edición impresa del día 20 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)

La soledad de nuestro Gobierno en Europa resulta ya tan palmaria, que ha tenido que ir colgando en las webs de los inversores detallados informes con los recortes bien explicados en inglés A este paso, Rajoy acabará recurriendo a patrocinar y presentar alguna teletienda de madrugada en una TDT alemana para tratar de colocar su desbrozadora fiscal. El vecindario europeo murmura a nuestras espaldas. No hay autoridad continental que se precie que no haya sentenciado que España debería adoptar más recortes. Nadie quiere tratos con un Gobierno sin criterio que hoy sostiene con idéntica suficiencia lo contrario de cuanto alegaba ayer. Se trata de una cuestión de supervivencia.

El esprint por alejarse de Rajoy también se ha desatado en España. Incluso el posibilismo de Convergència tiene un límite. El diagnóstico más común sostiene que el Gobierno padece un problema de comunicación. Sin duda, un presidente que prefiere correr a contestar preguntas, esas regañinas de institutriz de la vicepresidenta, Soraya Saénz de Santamaría, o el liberalismo zarzuelero del ministro Wert ayudan poco. Pero cuando se ha decidido rebanar 65.000 millones, el problema no reside en la comunicación, sino en los miles de millones. No hay forma humana de contarlo bien.

En lo sustancial, el Ejecutivo popular no lo había comunicado tan mal. Culpar a la herencia, avisar de que era inevitable y prometer resultados a medio plazo, había aminorado el brutal coste político del ajuste. No gustaba, pero la mayoría pensaba que debía hacerse.

Las cuentas ocultas de Madrid o Valencia han desactivado el mantra hereditario. La plusmarca mundial de rectificaciones lograda por esta Administración va logrando que nada parezca inevitable. Los resultados no llegan, pero la única receta continúa siendo más dolor masivo. Que paguen de nuevo los mismos sigue sin gustar. Pero ahora, muchos empiezan a pensar que ni es inevitable, ni sirve de mucho. La gente ha empezado a moverse. Tratar de pararla metiendo más miedo suele acabar mal. El verano puede resultar frío comparado con el otoño que viene. Gobernar siempre ha sido un trabajo sucio. Pero nunca había resultado tan evidentemente sucio. Aún así, alguien tiene que hacerlo.

Votos:
+0 votar a favor
-0 votar en contra
Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame facebook buzz
Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto

Escribe tu comentario:

AVISO: El comentario no puede exceder de 500 caracteres

PARA PARTICIPAR DEBE SER USUARIO REGISTRADO. (Registrarse | Iniciar Sesion)

Economía

Lo +

Lo más
Mostrar grupo Lo más visto
Ocultar grupo Lo más comentado
Mostrar grupo Lo más valorado
Mostrar grupo Lo más enviado