La línea de crédito de 100.000 millones que la Unión Europa ha puesto a disposición de España para el saneamiento de la banca tendrá asociado un tipo de interés de entre el 3% y el 4%, según admitió ayer el portavoz de Economía de la Comisión Europea, Amadeu Altafaj. No se conoce el plazo, pero el ministro de Economía, Luis de Guindos, dijo el sábado que será «extremadamente favorable», lo que hace pensar en un periodo muy largo.
Información publicada en la página 3 de la sección de Tema del día de la edición impresa del día 12 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Los 100.000 millones no llegarán al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) de golpe. España irá utilizando esta línea de crédito a medida que cada entidad reclame ayuda al FROB. Gobierno, Comisión Europea y expertos dan por hecho que no será preciso utilizar todo el crédito. La agencia de calificación Fitch cifró ayer en 60.000 millones la cantidad necesaria. De ser así, el nivel de deuda pública se acercaría al 90% del PIB.
El acceso a esos 60.000 millones se podría producir después de que se conozcan los resultados de las cuatro auditoras sobre cada una de las entidades financieras españolas a finales de julio. El FROB inyectará dinero en las entidades en forma de préstamo o de capital con la idea de recuperarlo después.
Mientras, los contribuyentes tendrán que asumir el pago de los intereses a través del Presupuesto del Estado. Pagar el 3% de interés por esos 60.000 millones supone unos 1.800 millones cada año. Para amortiguar este impacto, el FROB exigirá a las entidades un tipo de interés «de mercado», según fuentes financieras, que podría ser el doble.
Pero no será así en todos los casos. Si el FROB en vez de prestar dinero (en forma de bonos convertibles en acciones) opta por entrar directamente en el capital de la entidad (a modo de nacionalización), el Estado no recuperará el coste de los intereses en tanto la entidad no obtenga beneficios y reparta dividendos o cuando se privaticen las acciones .
El comisario europeo Joaquín Almunia recalcó ayer que, tal como dijo De Guindos, el pago de intereses computará como déficit. Otra cosa es que, tal como aclaró Altafaj, Gobierno y UE acuerden que este pago de intereses «tenga un tratamiento estadístico específico», algo habitual, «en este tipo de rescate y ayudas», con lo que «no agravará el déficit». De ser así, cualquier desviación de los objetivos de déficit imputable al pago de estos intereses no conllevaría la obligación de nuevos recortes o subidas de impuestos.