La violencia estalló de nuevo en el Ulster con motivo de las marchas unionistas. Al menos 20 policías resultaron heridos y seis manifestantes fueron detenidos en Belfast a raíz de los enfrentamientos, la noche del jueves, con jóvenes nacionalistas e unionistas durante los tradicionales desfiles protestantes de julio. Los disturbios, en los que incluso se llegaron a oír disparos de arma de fuego, se extendieron a Londonderry.
Un coche arde mientras los agentes antidisturbios observan la escena en el barrio de Ardoyne, en Belfast. AP / PETER MORRISON
Información publicada en la página 18 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 14 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
En Belfast, las fuerzas de seguridad fueron atacadas con bombas incendiarias, piedras y otros artefactos después de que una veintena de miembros de la Orden de Orange marchasen por el barrio católico de Ardoyne, en el norte de la capital norirlandesa. Los disturbios estallaron entre el fin de la marcha orangista y el inicio de otra organizada por asociaciones vinculadas a grupos disidentes del ya inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA).
Al acabar la marcha -una entre el medio millar que se celebraron en toda la provincia británica- decenas de jóvenes nacionalistas lanzaron cócteles molotov, piedras y bolas de billar contra los agentes antidisturbios, desplegados en la zona después de que en los últimos dos años los enfrentamientos en Ardoyne provocaran decenas de heridos. La policía respondió al ataque con cañones de agua y bolas de goma.
Al menos 20 policías resultaron heridos y hubo un número indeterminado de detenidos, entre ellos adolescentes de 15 años. Seis fueron acusados de desórdenes públicos. En los disturbios se oyeron al menos 10 disparos de arma de fuego, pero la policía confirmó que nadie resultó herido por impacto de bala.
MEDIO MILLAR / Como cada año, miles de miembros de la Orden de Orange se echaron a la calle en el Ulster para conmemorar la victoria del rey protestante Guillermo III de Orange sobre el católico Jaime II en la batalla del Boyne, en 1690. La mayoría de marchas, pese a atravesar zonas nacionalistas, transcurrieron pacíficamente. Sin embargo, en Londonderry (noroeste), grupos de jóvenes lanzaron bombas incendiarias contra los agentes en el área de Westland Street, y un coche fue incendiado. En Craigavon (centro) quemaron un autobús de dos pisos.
Desde el acuerdo de paz de 1998, los enfrentamientos entre católicos y protestantes han disminuido, pero la policía ha alertado de que la amenaza de los grupos disidentes es ahora más fuerte que nunca.