Más de 120 personas resultaron ayer heridas en los violentos enfrentamientos que Ejército y manifestantes protagonizaron en las calles del barrio de Abasiya de El Cairo. Los choques empezaron por la mañana y se prolongaron durante varias horas, hasta que los soldados lograron desactivar la protesta, lo que aprovechó la Junta Militar que dirige el país para decretar el toque de queda en la zona que rodea el edifico del Ministerio de Defensa, escenario de los enfrentamientos.
Los soldados cargan ayer contra los manifestantes en los alrededores del Ministerio de Defensa en El Cairo. REUTERS / ASMAA WAGUIH
Información publicada en la página 16 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 05 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La tensión ha aumentado en Egipto después de que el Comité Electoral resolviera hace pocos días expulsar a 10 de los 23 candidatos a la presidencia del país, cuya elección se celebrará en tres semanas, tal y como estipula la hoja de ruta de la transición diseñada por los militares. Entre los apartados en la carrera a la jefatura del Estado está el principal candidato de los Hermanos Musulmanes, Jairat al-Shater, al exvicepresidente y exjefe del espionaje del destronado Hosni Mubarak, Omar Suleiman, y el máximo dirigente de Al Nur, el movimiento islamista radical, el salafista Hazem Abu Ismail.
MEDIDA DE FUERZA / Durante estos últimos días, seguidores de Ismail han protagonizado una acampada ante al Ministerio de Defensa como protesta por la descalificación de su candidato. La medida de fuerzas alcanzó su grado más dramático el pasado miércoles, cuando hombres armados vestidos de paisano -presumiblemente matones del antiguo régimen- asaltaron a los concentrados, matando a nueve de ellos, según las autoridades, y a 20, según cifra de fuentes hospitalarias. La mayoría de víctimas murieron por impactos de balas o por heridas de arma blanca.
Paralelamente a los choques de ayer en Abbasiya, en los que participaron también jóvenes de las organizaciones laicas, como el Movimiento 6 de Abril -aunque se retiraron a media tarde para evitar «un baño de sangre»- decenas de miles de personas se manifestaron en la plaza Tahrir. La protesta tenía como principal objetivo denunciar una vez más a la Junta Militar, de la que desconfían y exigen que entregue todo el poder a un civil tras las elecciones presidenciales.
La manifestación de Tahrir estuvo presidida por islamistas de los Hermanos Musulmanes, que dominan el Parlamento. Las fuerzas que participaron en la revolución del 25 de enero temen que los comicios no sean limpios.
Los candidatos mejor posicionados para alcanzar la presidencia, según los sondeos, son Amr Musa, exministro de Exteriores de Hosni Mubarak y hasta hace poco secretario general de la Liga Árabe, y Abdelmonen Abul Futuh, un islamista moderado que abandonó la Hermandad tras la revolución.