La contestación violenta generalizada del mundo musulmán a la película que ridiculiza a Mahoma alcanzó ayer su cota más mortífera. Al menos 12 personas, entre ellas nueve extranjeros, fallecieron ayer en Kabul, capital afgana, como consecuencia de un atentado suicida en un minibús en la carretera del aeropuerto. El cómputo de heridos supera la quincena. La suicida era una joven kabulí de 20 años al volante de una furgoneta, según las autoridades afganas. Entre los extranjeros fallecidos hay ocho de nacionalidad sudafricana y uno rusa, todos trabajadores de la compañía de logística aeroportuaria ACS.
Información publicada en la página 13 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 19 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Un grupo insurgente afgano se apresuró a reivindicar el atentado en respuesta a la grabación antislamista que ha puesto en pie de guerra a una buena parte de la comunidad musulmana mundial.
'SEÑOR DE LA GUERRA' / Se trata de Hezb-e-Islami Gulbudín, un movimiento integrista cercano a los talibanes y liderado por el señor de la guerra Gulbudín Hekmatyar, conocido por anteriores atentados.
El ataque se produjo a primera hora de la mañana. Testigos relatan cómo una furgoneta blanca se estampó contra el minibús. El hecho de que fuera temprano evitó que la lista de fallecidos no se engrosara más. La explosión desplazó el autobús más de 50 metros.
Las autoridades afganas confirmaron que la suicida era una muchacha, pese a que no es habitual que las mujeres cometan atentados de estas características en Afganistán, ya que solo una pequeña parte de la población femenina conduce.
Las imágenes emitidas por la televisión pública afgana mostraron los restos del vehículo calcinado cerca de una gasolinera, en una zona donde se ubican fastuosos salones de bodas y convenciones y paso prácticamente obligado al aeropuerto del contingente de tropas internacionales desplazadas al país asiático.