Podría pensarse que tras un suceso tan escalofriante como la matanza en el estreno de Batman, los estadounidenses reaccionarían renegando de esas mismas armas que acabaron con la vida de 12 personas e hirieron a más de medio centenar
Información publicada en la página 15 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 26 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Pero como ya ocurrió tras el tiroteo en Virginia Tech o el de Tucson (Arizona), el deseo de defenderse o el miedo a que aumenten las restricciones a la tenencia de armas puede más que la prudencia. Las solicitudes para comprar una pistola o un rifle se han disparado en diversos estados y los clubs de tiro están haciendo el agosto con la riada de ciudadanos que quieren aprender a manejar un arma.
Donde más se nota es en Colorado, escenario del tiroteo. En los cuatro días posteriores a la masacre, sus autoridades aprobaron la venta de 2.887 armas, un 43% más que la media de las últimas dos semanas. El proceso de autorización es el mismo que en muchos otros estados.
Una vez que el cliente elige su pistola, la armería o la tienda online envía sus datos a la policía del estado que, apoyándose en las bases de datos del FBI, se asegura de que el comprador es mayor de 21 años, no tiene antecedentes penales ni una orden de alejamiento por violencia machista y es un inmigrante con papeles.
Comprar una pistola, a la postre, es más fácil que sacarse un carné de conducir. No hay que presentar un reconocimiento médico y pocos estados tienen restricciones que vayan más allá del cotejo con las bases de datos del FBI. Desde 1998 la agencia ha autorizado la venta de más de 100 millones de armas y ha denegado otros 900.000 permisos.
En California y Massachusetts están prohibidas los rifles de asalto, mientras en Nueva Jersey la policía revisa los cuestionarios con los que el comprador debe responder a una serie de preguntas personales, incluida la de si alguna vez se le diagnosticó una enfermedad mental.
ESTADOS MUY PERMISIVOS / Pero en estados como Virginia, uno de los más permisivos con la tenencia de armas, el escrutinio del cuestionario es responsabilidad exclusiva de la armería, de modo que basta mentir para no despertar sospechas.
Un poco más difícil es obtener una licencia para llevar consigo un pistola oculta, algo que puede hacer cualquier ciudadano si supera un curso sobre seguridad y manejo del arma.
El aumento de solicitudes para comprar armas experimentado en Colorado también se ha observado en otros estados. En Florida las peticiones crecieron el mismo viernes del tiroteo un 14% respecto a la semana anterior, mientras en California el incremento fue del 10% en los cuatro días posteriores y del 11% en Oregón.