Al menos 18 personas han muerto este domingo en un ataque con explosivos y armas de fuego en el auditorio de la Universidad de Bayero, en Kano (norte de Nigeria), donde numerosos estudiantes cristianos asistían a la misa dominical. La web del diario nigeriano Leadership informó de que al menos 16 estudiantes y dos profesores perdieron la vida en el atentado, que tenía como objetivo a la comunidad cristiana de este estado norteño, de mayoría musulmana.
Varios ciudadanos trasladan el cuerpo de una de las víctimas del asalto en la Universidad de la ciudad de Kano, en Nigeria. STRINGER | REUTERS
Según el diario nigeriano, media docena de hombres armados irrumpieron por la mañana en el auditorio, donde los estudiantes cristianos acostumbran a celebrar sus servicios religiosos. El ataque se prolongó durante media hora, antes de que los soldados de la Fuerza Militar Conjunta de Nigeria pudieran acceder al edificio, y se registraron al menos tres explosiones. Los asaltantes arrojaron explosivos en el interior de la sala y acribillaron desde el exterior a las personas que trataban de salir del auditorio, según relataron testigos del suceso al diario nigeriano Vanguard.
El atentado, que todavía no ha sido reivindicado, se produce días después de que la secta islamista Boko Haram perpetrara un ataque coordinado a las redacciones del diario This Day en Abuya y Kaduna (norte), que causó al menos seis muertos y decenas de heridos.
En los últimos meses, la milicia ha perpetrado numerosos atentados contra comunidades cristianas, especialmente en el norte y centro del país. En Semana Santa, Boko Haram mató a al menos 38 personas en un atentado junto a dos iglesias de Kaduna (mitad norte del país), donde se celebraba el Domingo de Resurrección. El día de Navidad del 2011, los islamistas llevaron a cabo una ola de atentados que se cobró al menos 40 vidas. Solo en Madalla, una ciudad del Estado de Níger cercana a la capital Abuya, los servicios de emergencia recuperaron al menos 35 cadáveres de la iglesia católica de Santa Teresa.
Boko Haram, cuyo nombre significa la educación no islámica es un pecado, lucha por imponer la ley islámica en Nigeria (de mayoría musulmana en el norte, y cristiana en el sur). Desde el inicio de su campaña violenta en 2009, la secta ha matado a unas 1.200 personas, la mayoría en ataques perpetrados en el norte de Nigeria, según el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas nigerianas, mariscal jefe del Aire Oluseyi Petinrin.