Unos 80 rebeldes de las FARC que presumiblemente procedían de Venezuela causaron ayer la muerte a 12 militares de Colombia durante un ataque a la frontera común. "Es un revés, un revés dentro de una guerra que estamos librando y en la que estamos avanzando y vamos ganando", expresó el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, que puso al tanto de los hechos a su colega venezolano, Hugo Chávez.
El ejército colombiano carga con uno de los 15 militares muertos por el ataque de las FARC DESIS DOMÍNGUEZ | EFE
Santos dijo haberse comunicado por teléfono con Chávez por la mañana y por la tarde de ayer para advertirle de que, al parecer, los guerrilleros entraron desde territorio venezolano, al que regresaron una vez que cometieron el ataque. En las conversaciones, Chávez le reiteró a Santos que no tolera la presencia de rebeldes en su país, y le anunció que había impartido la orden de movilizar a la frontera dos brigadas militares. Son brigadas que partieron con "instrucciones claras de tratar de detectar a estos bandidos de las FARC y, si se resisten, usarán las armas, les darán plomo", agregó Santos, quien dio cuenta de estas gestiones en una alocución al país desde la base militar del aeropuerto bogotano de Eldorado.
Unas horas antes, Chávez había informado en Caracas que Santos lo había llamado esta mañana para ponerlo al tanto del ataque, que se registró en un paraje del departamento colombiano de La Guajira (norte) fronterizo con el estado Zulia. "Nosotros ratificamos nuestra posición: no vamos a permitir incursiones de ninguna fuerza armada, sea cual sea su naturaleza, en territorio venezolano", expresó Chávez.
El comandante del Ejército colombiano, el general Sergio Mantilla, dio detalles de la incursión armada. Fue "un grupo muy numeroso (de rebeldes) que presumiblemente viene de Venezuela y que presumiblemente huye hacia Venezuela", declaró Mantilla en una conferencia de prensa en Maicao, la población de los hechos. El jefe militar subrayó que la acción la lanzaron entre 80 y 90 guerrilleros que utilizaron armas largas y cilindros de gas domésticos cargados con explosivos. Un oficial, un suboficial y 10 soldados murieron en los choques armados, mientras que cuatro uniformados más resultaron heridos, agregó Mantilla, que no informó de novedades en las filas rebeldes.