La policía que investiga la brutal matanza de la familia británica , de la que milagrosamente sobrevivieron las dos niñas, cerca del lago de Anecy, en los Alpes franceses, sigue la pista de un litigio entre hermanos por una herencia como posible móvil del crimen. El fiscal del caso, Eric Millaud, precisó ayer en rueda de prensa que mantiene abiertas todas las hipótesis, desde «las más crapulosas» al «drama familiar».
Información publicada en la página 17 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 08 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Millaud confirmó que el hermano de Saad al-Hilli, el británico de origen iraquí asesinado junto a su esposa, la madre de esta y un ciclista francés testigo del crimen, se presentó ayer voluntariamente en una comisaría del Reino Unido. Zaid al-Hilli, con quien la víctima podría haber tenido una disputa «a propósito de dinero», sostuvo que no tenía «conflicto alguno» con su hermano.
Según algunos vecinos de la familia asesinada, que vivía en una zona residencial del sur de Londres, Zaid residía con la familia de Saad, que abandonó de forma repentina a raíz de sus diferencias. El fiscal desmintió que Saad, ingeniero aeronáutico de 50 años que emigró de Bagdad en los 70, fuera seguido por la policía durante la guerra de Irak.
TESTIGO AUDITIVO / Los investigadores británicos y franceses cooperan oficialmente desde ayer para intentar encontrar a los autores de la masacre, calificada de «extremadamente salvaje» por el fiscal. La declaración de la niña de 4 años, Zeena, que pasó ocho horas a los pies del cadáver de su madre antes de ser descubierta por la policía científica, no ha aportado ningún dato significativo. «Lo oyó todo pero no vio nada», indicó el fiscal.
Su hermana, Zainab, de 7 años, fue encontrada en el exterior del vehículo gravemente herida de bala y con varias fracturas en el cráneo. Su estado es estable y está fuera de peligro pero de momento no puede ser interrogada. «Esperamos que pueda contarnos lo que vivió y darnos descripciones», declaró Millaud.
Entre tanto, las dos niñas están bajo una vigilancia policial reforzada. Sobre el testimonio del segundo ciclista -un turista inglés que descubrió el crimen poco después de producirse- el fiscal sostuvo que no había aportado muchos datos aparte de cruzarse con un todoterreno verde y una motocicleta.
El misterio sigue rodeando el cuádruple asesinato que ha conmocionado a Francia y a Gran Bretaña.