Si su estilo combativo y abrupto ya lo había convertido en un político de carisma a nivel local, el huracán Sandy ha catapultado definitivamente al gobernador de Nueva Yersey, el republicano Chris Christie. Sus conciudadanos ya lo conocen por sus conflictos con los profesores y por sus recortes del presupuesto previsto para el túnel entre Nueva Yersey y Nueva York. Pero el Sandy le ha dado una nueva proyección ent todo el país. «Me importa un carajo cómo afectará a las elecciones», espetó el gobernador cuando fue preguntado por la incidencia del huracán en campaña. Su intervención inundó las redes sociales para perplejidad de sus compañeros de filas que constataron cómo no ha tenido ningún inconveniente en alabar a Obama por su gestión de la emergencia. «Quiero agradecer personalmente al presidente su apoyo para recuperarnos de la tormenta», tutiteó Christie.
Información publicada en la página 10 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 01 de noviembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)