El Tribunal Electoral de México ha desestimado este jueves la demanda de nulidad de la elección del 1 de julio presentada por la izquierda, un fallo que ha abierto abre la puerta para que declare a Enrique Peña Nieto como presidente electo a más tardar el 6 de septiembre.
Los siete magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) han expuesto uno por uno sus argumentos contra los puntos de la demanda de la coalición Movimiento Progresista, que impugnaba el triunfo del candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto.
Han rechazaron como "insuficientes" las evidencias presentadas por la alianza izquierdista sobre el supuesto sesgo informativo y cobertura desigual en medios de comunicación en favor de Peña Nieto.
Asimismo, han descartado las evidencias en cuanto a distorsión deliberada de las encuestas preelectorales, financiamiento irregular y gastos excesivos en campaña, compra y coacción de voto, intervención indebida de funcionarios públicos e irregularidades durante la jornada electoral.
En sus consideraciones generales, la sentencia ha señalado que la Sala Superior tiene la facultad de declarar la invalidez de las elecciones presidenciales, "siempre que se encuentren irregularidades graves, generalizadas y determinantes para el resultado" de la votación.
Ha indicado que no basta que se manifiesten de forma genérica las acusaciones, sino que "se expresen en forma clara y precisa las circunstancias de tiempo, modo y lugar" en que ocurrieron los hechos denunciados.