El Periódico

Recetas contra el terrorismo en Francia

Le Pen, Fillon y Macron se esfuerzan en mostrar una imagen presidencial al defender sus programas de lucha contra el yihadismo

El izquierdista Mélenchon pide a los ciudadanos mantener la sangre fría y no dejarse llevar por el odio o la venganza

Recetas contra el terrorismo en Francia

AFP / LIONEL BONAVENTURE

Un empleado del Frente Nacional pega un cartel electoral de Marine Le Pen al inicio de la campaña.

Viernes, 21 de abril del 2017 - 20:38 CEST

A 72 horas de la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas, la amenaza terrorista ha reaparecido bruscamente en escena, llevando a los principales candidatos a modificar los actos previstos en el cierre oficial de la campaña que culmina en la media noche este viernes. Sólo el izquierdista Jean-Luc Mélenchon ha mantenido su programa, que cuenta como invitado con el líder de Podemos, Pablo Iglesias.

La muerte de un policía en la avenida de los Campos Elíseos durante un ataque reivindicado por el autodenominado Estado Islámico (EI) ha obligado a los aspirantes a la presidencia a explicar sus propuestas sobre la lucha antiterrorista, un tema hasta ahora ausente en la mayoría de sus mítines salvo en el caso de Marine Le Pen.

La líder del Frente Nacional ha golpeado duramente con un tono belicista para criticar el “laxismo” de todos los gobiernos que se han sucedido en el poder en la última década. “Desde hace diez años, bajo los gobiernos de derecha y de izquierda, se ha hecho todo para que perdamos la guerra”, dijo. En su cuartel general parisino desplegó un auténtico plan de batalla frente al terrorismo y al islamismo radical y se erigió en la única capaz de proteger a los franceses. “Dado que el país está en estado de guerra, la respuesta tiene que ser global, total, es decir, la de todo el país”, señaló.

La presidenta del Frente Nacional quiere recuperar el control de las fronteras, terminar con el espacio Schengen, retirar la nacionalidad a los binacionales acusados de terrorismo, expulsar a los extranjeros fichados por vínculos con el yihadismo, endurecer el código penal y procesal y cerrar las mezquitas salafistas. Prevé, igualmente, reclutar 15.000 policías y gendarmes.

La incertidumbre sobre el resultado del escrutinio del domingo y el estrecho margen que separa a los candidatos, requería una puesta en escena que proyectara su dimensión presidencial. Lo hizo Le Pen al garantizar la protección a los franceses y lo hizo el candidato conservador, François Fillon, que exhibió con aire marcial su experiencia gubernamental al prometer “mano de hierro” contra el “totalitarismo islamista” y anunciar que haría del combate al terrorismo la prioridad de su mandato. Su programa contempla crear 10.000 nuevos puestos de policías.

Acorralado por la justicia, que le imputa un desvío de fondos públicos por los supuestos empleos ficticios de su mujer e hijos, Fillon pelea por entrar en la segunda ronda desafiando, como ya hizo en las primarias de su partido, los sondeos que le sitúan tercero tras la candidata ultra y el liberal ex ministro de Economía, Emmanuel Macron.

IMPACTO EN LOS VOTANTES

A las múltiples incógnitas que se ciernen sobre unas elecciones clave no sólo para Francia sino para el conjunto de la Unión Europea, se añade ahora el posible impacto en el voto de los electores del ataque en los Campos Elíseos. Si los votantes se dejan guiar por la experiencia o las promesas de mano firme, el aspirante con más debilidades es el candidato de En Marcha!.

“El terrorismo surge como un tema de campaña y servirá para que Le Pen frene su caída en las encuestas y para reforzar la estatura presidencial de Fillon”, ha declarado a Efe el investigador de Sciences Po Vincent Martigny. El joven exbanquero de 39 años, percibido como el heredero no declarado de François Hollande, ha sido el tercero en comparecer este viernes ante las cámaras para desgranar su programa en el terreno de la seguridad.

Macron dijo estar preparado para proteger a los franceses, a quienes pidió no ceder al miedo y hacer este domingo una apuesta por el futuro. Su política diplomática y militar estará orientada a actuar en Siria e Irak, feudo de los yihadistas que preparan los ataques contra Francia. Macrón aumentará en 10.000 los efectivos de seguridad y prevé un plan de lucha contra la radicalización en internet. Pese al tono solemne, su discurso fue más luminoso que el sus rivales. “Nos enfrentamos a un desafío moral, de civilización. Somos un pueblo vitalista, libre, que ama el futuro, porque el futuro se construye”, proclamó.

MÉLENCHON, UN SERIO CONTRINCANTE

A través de Facebook, Jean-Luc Mélenchon, el candidato de La Francia Insumisa que se ha revelado como un serio contrincante, pidió a los ciudadanos mantener la sangre fría y no dejarse llevar por “el odio o la venganza”. A su manera, también se puso el traje de presidente al reclamar que deje de criticarse al Gobierno actual, distanciándose así de Le Pen y Fillon.

El candidato socialista, Benoît Hamon, a quien los sondeos dejan fuera de la segunda vuelta, anuló sólo una parte de sus actos y mantuvo su último discurso al pie de la estatua de Jean Jaurès en la localidad de Carmaux. “Me niego a hacerle a los terroristas el regalo de detener la democracia cuando ellos decidan”, dijo en un lugar lleno de simbolismo para un partido que el próximo domingo podría certificar su implosión.