El Tribunal Supremo de Pakistán ha declarado este jueves al primer ministro del país, Yusuf Razá Guilani, culpable de desacato por negarse a reabrir una causa de corrupción contra el actual presidente del país.
El veredicto fue emitido por un tribunal de siete miembros encabezado por el juez Nasirul Mulk, que lo consideró culpable -a falta de conocerse la sentencia en detalle- de haber conculcado el artículo 63-1-g de la Constitución por no respetar a la corte. El artículo contempla la inhabilitación para ser miembro del Parlamento para quienes, entre otras cosas, actúen contra la integridad judicial, o dañen la reputación de la justicia o las Fuerzas Armadas del país surasiático.
Guilani fue imputado en febrero por su desacato de las órdenes del Alto Tribunal, que le exigía que se reabran los casos por corrupción contra políticos cerrados en el 2007 tras una amnistía aprobada por el régimen del general Pervez Musharraf. En concreto, el tribunal había exigido a Guilani, del gobernante Partido Popular de Pakistán (PPP), que escribiera una carta a Suiza para reabrir una causa por corrupción contra el presidente, Asif Alí Zardari, archivada en ese país alpino al calor de la amnistía. Pero Guilani se mostró inflexible en su apoyo al presidente y jefe de su partido, e hizo saber a la corte que no escribiría la misiva, en medio de una soterrada lucha de poder con la Justicia y el Ejército, que ha gobernado el país durante parte de su historia.