El exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Dominique Strauss-Kahn presta declaración este martes ante la policía judicial que investiga el llamado caso Carlton de Lille, una trama de proxenetismo de altos vuelos de la que el político socialista y antiguo favorito para suceder a Nicolas Sarkozy en el Elíseo era supuestamente cliente.
Citado por la justicia, Strauss-Kahn ha llegado a la comisaría de Lille poco antes de las 9 de la mañana en un coche con cristales oscuros para someterse a un interrogatorio como detenido provisional, por lo que podría durar 48 horas. En Francia la utilización de los servicios de una prostituta no está penada, pero sí el proxenetismo. DSK podría ser imputado por "complicidad de proxenetismo" y "encubrimiento de abuso de bienes sociales" por participar en veladas libertinas sufragadas por una empresa.
En total, ocho personas han sido procesadas en el caso Carlton, entre ellas un conocido abogado de Lille, Emmanuel Riglaire, y un comisario de policía,Jean-Christophe Lagarde, por "proxenetismo y asociación de malhechores". Ambos imputados viajaron a Washington con una prostituta para encontrarse con Strauss-Kahn dos días antes de que este viajara a Nueva York y fuera detenido, el 14 de mayo del 2011, acusado de violación por la camarera del hotel Sofitel, Nafissatou Diallo.
Después de que la justicia norteamericana retirara los cargos contra DSK, el exdirector del FMI --que tuvo que dimitir a raíz del escándalo sexual y retirarse de la carrera presidencial-- regresó a Francia el pasado 4 de septiembre. Tras estallar el caso Carlton, pidió declarar ante los investigadores dos veces, pero estos han seguido su ritmo.
DSK admite haber participado en las veladas sexuales organizadas por sus amigos de Lille en París, Washington y Bruselas hasta mayo del 2011, pero niega que supiera que las mujeres eran prostitutas y dice no haber pagado nada por mantener relaciones con ellas.