Aunque oficialmente el Ejecutivo español apoyaba a Nicolas Sarkozy en la carrera al Elíseo, en privado fuentes gubernamentales no escondían su preferencia por François Hollande. Por un lado, la derrota del candidato conservador supone el fin del llamado Merkozy, la alianza de este con la cancillera alemana, Angela Merkel, para pilotar la UE sin contar con las instituciones europeas ni con el resto de estados miembros.
Información publicada en la página 15 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 08 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Por otro, el triunfo de Hollande permite pisar el freno en la carrera por la austeridad que impone Merkel. Así que ayer, el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, se olvidó de su defensa de Sarkozy -evitó responder si anhelaba más el triunfo de este que el de Hollande- y señaló que su deber es entenderse con su homólogo galo.
«Mi obligación es entenderme con él, llevarme lo mejor posible e intentar hacer cosas conjuntamente en beneficio de Francia, de España y de Europa», explicó el presidente en Onda Cero. En su opinión, y pese a que ya se han producido choques entre Merkel y Hollande, el énfasis en la austeridad de la primera y el discurso por el crecimiento del segundo no deberían provocar fricciones. Son planteamientos «compatibles», dijo Rajoy poco antes de felicitar por teléfono al vencedor.
EL PSOE PIDE UN CAMBIO / En Ferraz, cuartel general de los socialistas, se respiraba otro ambiente. El resultado del domingo, según un miembro de la Ejecutiva del partido, ha supuesto «un chute de entusiasmo». Los socialistas creen que la victoria de Hollande prueba que la socialdemocracia no está acabada, y también que anticipa otro enfoque hacia la crisis.
«Se abre paso otra política económica -manifestó su líder, Alfredo Pérez Rubalcaba-. Nos gustaría que el Gobierno se adaptara a este discurso. Le está costando, pero tiene que darse cuenta de que la austeridad a ultranza ya no es el discurso dominante en Europa ni el que le conviene a España», dijo.
El PP tiene un adjetivo para definir la actitud del PSOE hacia la campaña presidencial francesa. «Es patético -dijo su secretario de organización, Carlos Floriano-. Hablaban como si aspirasen a ser ministros de Hollande».