El primer ministro ruso, Vladímir Putin, apeló ayer a los sentimientos nacionalistas de sus compatriotas para pedirles el voto en las elecciones presidenciales del próximo 4 de marzo, en las que buscará su tercer mandato. Putin aprovechó una gran manifestación en su apoyo convocada en Moscú con motivo del Día del Defensor de la Patria (Día del Ejército, en los tiempos soviéticos) para dirigirse por primera vez durante la campaña presidencial a sus seguidores.
Información publicada en la página 13 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 24 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
En un paso sin precedentes, Putin apareció en el escenario del gran estadio olímpico de Luzhniki. «Es muy simbólico que hemos llegado aquí en el Día del Defensor de la Patria porque estos días todos somos defensores de nuestra patria», dijo el primer ministro. «No dejaremos que nadie interfiera en nuestros asuntos internos y que nos impongan su voluntad ajena. Somos un pueblo vencedor y venceremos», anunció.
Putin, que ha reiterado en varias ocasiones que la oposición liberal al Kremlin actúa bajo intereses de Occidente, pidió a los electores que «no traicionen a su patria». Varias ciudades rusas se convirtieron ayer en el escenario de manifestaciones masivas en apoyo del primer ministro.
PANCARTAS / En Moscú, unas 130.000 personas se congregaron en el estadio de Luzhniki. Desde enormes pantallas colocadas en el campo, decenas de celebridades, incluidos actores, cantantes de pop, escritores y periodistas, declararon que Putin no tenía alternativa y pidieron a los manifestantes que voten por él. Anteriormente, participaron en una marcha en apoyo de Putin en el centro de la capital rusa. «Queremos estabilidad», «Putin es nuestro futuro», «No queremos revoluciones», decían algunas pancartas.
Las manifestaciones a favor del poder llegaron como una respuesta a las anteriores protestas masivas de la oposición que denunciaban falsificaciones en las elecciones parlamentarias de diciembre y exigían la dimisión de Putin.
La oposición al Kremlin denunció que la mayor parte de los manifestantes llegó a Moscú de las provincias en trenes y autobuses pagados por las autoridades. Algunos de los participantes se quejaron en la víspera de la manifestación de que les obligaban a ir a la capital rusa estropeándoles un festivo. El jefe de la campaña de Putin, director de cine Stanislav Govorujin, negó que se forzase a nadie. «No obligamos a nadie, invitamos a todo el mundo», dijo.