TRAGEDIA EN KARACHI

Al menos 289 muertos en Pakistán por el incendio de una fábrica textil

La catástrofe se produjo en un edificio donde trabajaban hacinadas unas 2.000 personas, entre ellas varios menores

Miércoles, 12 de septiembre - 10:09h.
AGENCIAS / Islamabad -

Al menos 289 personas han muerto en un incendio que ha arrasado este martes por la noche una fábrica de material textil en la ciudad de Karachi, en el sur de Pakistán, en uno de los peores siniestros de la historia del país surasiático.

El desastre se declaró anoche en la sede de Ali Enterprise, un inmueble de 4 pisos en el modesto barrio de Baldia Town, y hasta este mediodía (hora local) el fuego no había podido ser extinguido del todo y los equipos de rescate continuaban extrayendo cadáveres, informa Efe.

El número de fallecidos empezó a crecer rápidamente desde que se recuperaron los primeros cuerpos y a media mañana varias fuentes citadas por medios locales situaban las cifras ya por encima del centenar en un recuento que crecía casi minuto a minuto.

"Hemos recuperado 110 cuerpos hasta ahora y seguimos buscando más víctimas", declaraba por la mañana a AFP Ehtesham Salim, jefe del cuerpo de bomberos de esta ciudad de 17 millones de habitantes. La tragedia se ha confirmado a pasos agigantados a medida que han ido pasando las horas.

"Es el peor incendio de la historia de Karachi. Y no sabemos todavía cúando podremos cerrar el balance de víctimas", ha señalado un alto responsable del ministerio de Sanidad de la provincia de Sindh, que ha pedido el anonimato.

Cortocircuito en un generador

Un responsable de los equipos de rescate ha explicado que el incendio se declaró por un cortocircuito en un gran generador eléctrico ubicado cerca del principal acceso de la fábrica, que se convirtió en una trampa mortal para los trabajadores. La mayoría de los cadáveres fueron rescatados del sótano y del cuarto piso de la fábrica.

Las ínfimas condiciones laborales y de seguridad en las que operan los miles de fábricas textiles del país sirvieron para convertir el incendio en una catástrofe. Según diversos medios, en el inmueble, de unos 2.000 metros cuadrados de superficie, trabajaban hacinados entre 1.500 y 2.000 personas, entre ellas varios menores, y no había prácticamente ninguna medida básica contra incendios.

Conforme al relato de los bomberos, el generador cortocircuitado sirvió de tapón para la salida de los trabajadores, muchos de los cuales estaban en un sótano al cual sólo se podía acceder por una pequeña puerta que quedó enseguida bloqueada.

Envuelto en llamas

La mayoría de trabajadores lograron huir antes de que el inmueble quedara totalmente envuelto por las llamas, y muchos lo hicieron saltando por las ventanas, por lo que los equipos sanitarios tuvieron que atender decenas de personas con piernas fracturadas.

Durante las labores de rescate una de las principales preocupaciones de los bomberos fue enfriar lo antes posible la estructura del inmueble, cuya estructura sufrió importantes daños por el virulento fuego y amenazaba con derrumbarse.

Aunque no suelen alcanzar magnitudes como las de este incendio, los siniestros de este tipo son relativamente frecuentes en el país debido sobre todo a la precariedad en la que se trabaja en el sector textil, uno de los motores del economía nacional.

Crisis energética

Pakistán atraviesa además una grave crisis energética, con continuos cortes en el suministro eléctrico que obligan a los empresarios a depender de generadores de gasoil para no interrumpir la producción, lo cual aumenta los riesgos para los trabajadores.

El miércoles, por otra parte, unas veinte personas murieron en la segunda ciudad del país, la oriental Lahore (en la provincia de Punyab), en un incidente casi calcado al de Karachi tras la explosión de un generador en una fábrica de zapatos en la que trabajaban unos 45 empleados.