Frustrado de nuevo en las urnas, el candidato izquierdista Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha anunciado este martes que impugnará la elección que el domingo convirtió a Enrique Peña, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en el próximo presidente de México. AMLO ha denunciado que “la elección a todas luces no fue ni equitativa ni limpia”, ha asegurado que hubo un “enorme cúmulo de irregularidades” que culminaron con la “compra de millones de votos” y ha definido las elecciones como “una vergüenza nacional”.
Casi al mismo tiempo, centenares de personas abarrotaban las tiendas de la cadena Soriana para canjear por víveres y electrodomésticos las 'tarjetas prepago' que el PRI les entregó a cambio de su voto. El temor a que las tarjetas fueran canceladas por las acusaciones de fraude, o porque en algunos municipios del vecino estado de México no ganaban los candidatos priístas, ha provocado peculiares compras de pánico en la periferia de la capital.
“Son los vales que dieron para que Peña ganara”, han confimado los cajeros de esos grandes supermercados. Algunos de sus portadores han explicado que al principio contenían 100 pesos (menos de seis euros), pero que la cantidad se incrementó a medida que se acercaba el día de las elecciones, hasta llegar en algunos hasta 700 pesos (40 euros).
Una mujer ha explicado: “Ibas a la casilla, votabas, tomabas una foto de la 'boleta' marcada a favor del PRI, la mostrabas y te daban la tarjeta”. Otros llevaban fajos de tarjetas: “Nos daban una por cada votante que lleváramos”.
López Obrador ha afirmado que “el candidato del PRI usó dinero a raudales, miles de millones de pesos de procedencia ilícita y rebasó por mucho lo permitido por la ley”. Y ha pedido a sus simpatizantes que aportaran pruebas y testimonios de las anomalías para “proceder legalmente” a partir de mañana, cuando se darán los resultados finales.
También los estudiantes del movimiento #YoSoy132 han recabado pruebas de irregularidades y han reunido a millares de personas en una manifestación “contra la imposición”. Cuando faltan cinco meses para que asuman el poder, los gritos eran ya “Fuera Peña” y “México sin PRI”.