Francia tiene previsto enviar a los rebeldes sirios equipos de comunicación que les ayudarían en su lucha contra las fuerzas del régimen del presidente Bashar el Asad, según ha declarado este viernes el ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius.
En declaraciones a la emisora France Inter, Fabius ha reconocido por primera vez que Francia dará ayuda material a la rebelión armada contra Asad. "Los americanos lo han hecho, y quizá nosotros lo haremos, dar no armas sino medios de comunicación suplementarios" a los insurgentes, ha afirmado.
Fabius ha considerado que, además de los esfuerzos diplomáticos, otra solución para resolver el conflicto sirio, que la ONU ya considera una guerra civil, sería "una victoria clara y neta de la oposición".
Según el ministro francés, la rebelión está ganando apoyos entre la población siria, lo que justificaría a su entender esta ayuda. "Los indicios que tenemos muestran que hay amplios grupos de la población que al principio no eran necesariamente hostiles a Bashar, y ahora sí lo son", ha indicado.
Por otra parte, Fabius ha explicado que existen negociaciones con Rusia, aliada del régimen sirio, para preparar la era post-Asad. "Los propios rusos no se sienten ligados a la figura de Bashar el Asad, entienden que es un tirano y un asesino y que ellos mismos se debilitan encadenándose a este dictador", ha afirmado. "Pero son sensibles, si Bashar deja el poder, a quién ocupará su lugar. La discusión es sobre eso", ha añadido el jefe de la diplomacia francesa.
Tales afirmaciones, sin embargo, han sido desmentidas por el propio ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, que ha precisado que la destitución de Bashar el Asad y el cambio de Gobierno en Damasco ni siquiera figuran en la agenda de las negociaciones entre Rusia y los países occidentales.
Laurent Fabius ha adelantado la posibilidad, todavía por concretar, de que se celebre el próximo 30 de junio una conferencia internacional sobre el futuro de Siria en Génova (Italia) con la presencia de los países del Consejo de Seguridad de la ONU.
Hasta ahora, la actividad diplomática en la ONU solo ha permitido acordar un frágil plan de paz incumplido sobre el terreno, y Rusia y China, aliados de Siria, se han opuesto por sistema en el Consejo de Seguridad a cualquier resolución conjunta contra el régimen de Asad.
Por otra parte, Rusia ha reconocido este viernes haber reparado helicópteros que había vendido hace años al Ejercito sirio, pero ha negado haber efectuado nuevos suministros de aeronaves militares a Damasco.
En una nota oficial, el Ministerio de Exteriores ruso ha negado haber realizado "nuevos suministros de helicópteros militares" y ha agregado que "toda la cooperación militar con Siria se limita a la transferencia de armamento defensivo".
De ese modo, Rusia ha reiterado su respuesta a las acusaciones vertidas el martes por la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, que aseguró que Rusia está enviando helicópteros militares a Siria. Su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, respondió al día siguiente que Moscú no ha vendido "ningún arma en contra de las leyes internacionales a Siria" y acusó a Washington de enviar armas a los grupos de oposición sirios.
Sin embargo, Rusia ha insistido en que seguirá enviando a Damasco armamento defensivo, como sistemas de defensa antiaérea, que permita a Siria responder a un ataque desde el exterior.
Desde el inicio de la revuelta en marzo del 2011, la represión gubernamental y los combates entre los rebeldes y las fuerzas de Asad han provocado más de 14.100 muertos, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).