Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, que han mostrado posturas muy divergentes, han acordado aplazar hasta "el último momento" la decisión sobre si boicotean la Eurocopa de fútbol de 2012, que se celebrará este verano en Polonia y Ucrania, en señal de protesta por la situación de la exprimera ministra ucraniana, la opositora Yulia Timoshenko. Los responsables de los 27 han descartado totalmente llevar a cabo un boicot deportivo.
El ministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo, ha confirmado la disparidad de opiniones. "Las posturas han sido diversas. Y lo que se ha decidido es esperar al último momento para adoptar una posición común", ha explicado García-Margallo en rueda de prensa tras discutir este punto con sus homólogos de la UE.
"Se ha decidido que en ningún caso se contempla el boicot deportivo. Los equipos estarán allí", ha explicado, no obstante, el jefe de la diplomacia española. El punto en el que no están de acuerdo los Veintisiete es "la respuesta política" a la situación de Timoshenko, que cumple una condena de siete años de cárcel por abuso de poder por haber firmado con Rusia acuerdos gasísticos supuestamente perjudiciales para Ucrania en 2009.
"El problema es cuál es la respuesta política y ahí ha habido varias opiniones: la de que no hubiese autoridades políticas en los partidos que jugasen sus selecciones respectivas" y la de que "hubiese presencia política" pero "con una advertencia previa de que eso no supone convalidar una conducta que consideramos que es contraria al Estado de Derecho y a las reglas que deben regir las relaciones entre países de fuera y los que quieren integrarse en la Unión Europea", ha explicado García-Margallo.
El ministro español reconoció el pasado 6 de mayo en una entrevista con ABC que si España llega a la final del campeonato, "no habrá ningún miembro del Gobierno en ella mientras no se solucione el caso de Yulia Timoshenko".