Las autoridades rusas continúan, por cuarto día consecutivo, con las detenciones de activistas de la oposición al Kremlin en Moscú en un despliegue policial sin precedentes.
Los agentes detuvieron nuevamente a los líderes de la oposición no parlamentaria, Serguei Udaltsov y el bloguista anticorrupción Alexei Navalni, que participaban en una fiesta popular en el centro de la capital rusa con motivo de la celebración de la victoria en la segunda guerra mundial. La policía ha detenido también a varias decenas de personas que estaban próximos a ellos. "Tengo la sensación de que Moscú vive bajo el toque de queda y la ley marcial. Si es un crimen estar sentados a pie de monumento cantando canciones y tocando la guitarra, definitivamente Rusia se ha convertido no sólo en un estado autoritario, sino en una dictadura y en un estado policial", dijo Guennadi Gudkov, diputado del partido Rusia Justa en la Duma(Cámara baja), durante un llamamiento.
Las manifestaciones que exigen una "Rusia sin Putin" contunúan en varias ciudades rusas desde el domingo pasado, cuando en Moscú unas 100.000 personas participaron en la denominada Marcha de Millones. La protesta desembocó en violentos enfrentamientos con las fuerzas antidisturbios donde resultaron heridos decenas de manifestantes y agentes. Desde entonces la policía ha detenido a casi un millar de personas en el centro de Moscú por presunta participación en acciones de protestas no autorizadas. Según varios testigos, los agentes han arrestado no sólo a manifestantes, sino también a algunos peatones que no tenían nada que ver con la oposición.