El partido conservador italiano Pueblo de la Libertad (PDL) expresó ayer su apoyo al regreso de Silvio Berlusconi a la primera línea de la política, con el que se ha especulado en los últimos días. “Sí, Berlusconi es nuestro candidato", afirmó Fabrizio Cicchitto, jefe del grupo parlamentario del Partido de la Libertad (PDL), al final de una maratoniana reunión de la dirección del partido en el domicilio romano del exprimer ministro italiano. Cicchitto aseguró que, si se confirmara la candidatura de Berlusconi a primer ministro para las elecciones del 2013, el PDL no se planteará convocar elecciones primarias.
Silvio Berlusconi, izquierda, a su llegada este jueves al encuentro del partido EPP, en Bruselas. SEBASTIEN PIRLET | REUTERS
La posible reaparición del político ha provocado aplausos en las filas conservadoras, y duras críticas por parte de sus adversarios. El exministro conservador Giancarlo Galan llegó a afirmar: “Berlusconi, en el terreno político, me hace gozar mucho más que un orgasmo”.
Sobre los aliados de Berlusconi hasta el pasado noviembre, cuando su gabinete dimitió en favor de los tecnócratas liderados por Mario Monti, Galan apuntó: “Ni la Liga del Norte, ni los de Alianza Nacional, ni los 'misinos' (la ultraderecha) ni el estatalista Giulio Tremonti (exministro de Economía) nos engañarán esta vez. Llevaremos a cabo la revolución liberal”.
“Berlusconi no es un problema mío, sino del PDL”, comentó escuetamente el líder centrista Pierferdinando Casini, exaliado del exprimer ministro. Por su parte, Gianfranco Fini, líder del grupo conservador Alianza nacional y también exaliado de Berlusconi, replicó que “los italianos han comprendido que ya no es el momento de promesas milagrosas, de compromisos no cumplidos y de evidentes conflictos de interés". "Si los italianos lo han entendido --añadió-- el resultado de una eventual candidatura del presidente Berlusconi no será lo que él espera”.
Nichi Vendola, líder de la formación comunista Izquierda y Libertad (SEL), acreditada con más de un 5% en los sondeos, considera que la vuelta de Berlusconi a la política “es un mensaje particularmente nefasto" para la sociedad italiana, "envenenada por el modelo cultural y social que durante 20 años ha transmitido Berlusconi”. Incluso la radio vaticana censuró la vuelta del exministro, al afirmar que “se trata substancialmente de una vuelta atrás”.
A lo largo de las últimas semanas, varios políticos conservadores de primera fila habían manifestado su disponibilidad a formar un nuevo partido, que estaría integrado por una parte del actual partido de Berlusconi y las otras tres formaciones moderadas que en su día salieron de la alianza con el magnate.
Algunos comentaristas italianos subrayan que las verdaderas razones de la candidatura de Berlusconi serían las pérdidas que sigue acumulando su grupo Mediaset y el hecho de que se aproxime el fin del proceso por el 'caso Ruby', por lo que la fiscalía le acusa de prostitución de una menor.