Pakistán se ha comprometido este martes a reabrir las rutas de suministro que la OTAN utilizaba para transportar pertrechos hasta sus bases en Afganistán, según ha anunciado la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton. El acuerdo se ha producido después de que Washington pidiera disculpas públicamente por la muerte de 24 soldados pakistanís en un bombardeo de la aviación estadounidense el pasado mes de noviembre. Este hecho no solo agravó todavía más las complicadas relaciones con Pakistán, sino que, además, obligó a EEUU y sus aliados de la coalición internacional a dar un costoso rodeo por Asia Central para introducir suministros y tropas en Afganistán.
Un hombre pakistaní reza entre los petroleros utilizados para el transporte de combustible de la OTAN a Afganistán, este martes en Karachi. SHAKIL ADIL | AP
Pakistán había exigido a EEUU que pidiera disculpas por la muerte de sus militares cerca de la frontera afgana, pero Washington se había resistido a hacerlo, al creer que fueron los soldados pakistanís quienes primero abrieron fuego. La administración estadounidense también atribuye a Islamabad un juego desleal porque considera que, por un lado, pone la mano para recibir dinero de EEUU a cambio de su cooperación en la lucha antiterrorista y, por otro, da cobijo a los talibanes y otras facciones radicales en su territorio.
Sin embargo, tras varios meses de negociaciones, la diplomacia estadounidense ha pedido disculpas. “Sentimos las pérdidas sufridas por el Ejército pakistaní”, apuntó Clinton en un comunicado. La nota añade que Washington tiene voluntad de colaborar: “Estamos decididos a trabajar estrechamente con Pakistán y Afganistán para impedir que esto vuelva a ocurrir”.
Falta saber si, a cambio de las disculpas, Pakistán habrá rebajado sus pretensiones sobre el peaje que pretendía cobrar a cada uno de los camiones que atravesaban su territorio tras cargar la mercancía en el puerto de Karachi con destino a Afganistán. Antes del incidente de noviembre, cobraba 250 dólares por vehículo, pero en las negociaciones de los últimos meses llegó a demandar hasta 5.000 dólares por camión.
El acuerdo se considera vital para la sostenibilidad económica de la misión en Afganistán, dado que reducirá sensiblemente los costes de la retirada gradual de las tropas extranjeras. El repliegue comenzará en septiembre y, según el calendario refrendado en la última cumbre de la OTAN en Chicago, casi todas los militares de la Alianza Atlántica habrán abandonado Afganistán antes de que acabe el 2014.